Ciudad del Vaticano, 19 oct (EFE).- El papa Francisco afirmó hoy durante la misa de clausura del Sínodo sobre la familia que ha sido una "gran experiencia" de unión y recordó que la Iglesia está llamada a curar las heridas y a dar esperanza.

Durante su homilía, Francisco aseguró que el Sínodo, que ha debatido durante dos semanas temas relacionados con la familia, "ha sido una gran experiencia" vivida con "sinodalidad" y "colegialidad".

El papa argentino añadió que durante estos días los participantes en la asamblea de los obispos han sentido "la fuerza del Espíritu Santo que guía y renueva sin cesar a la Iglesia, llamada, con premura, a hacerse cargo de las heridas abiertas y a devolver la esperanza a tantas personas que la han perdido".

Por ello, Francisco dio gracias a Dios "por el don de este Sínodo y por el espíritu constructivo con que todos han colaborado".

"Que el Espíritu Santo que, en estos días intensos, nos ha concedido trabajar generosamente con verdadera libertad y humilde creatividad, acompañe ahora, en las Iglesias de toda la Tierra, el camino de preparación del Sínodo Ordinario de los Obispos del próximo mes de octubre de 2015", agregó.

"Hemos sembrado y seguiremos sembrando con paciencia y perseverancia, con la certeza de que es el Señor quien da el crecimiento", concluyó.

En la ceremonia de hoy también fue beatificado Pablo VI (1897-1978), a quien se debe la creación del Sínodo de los obispos.

A la misa de clausura del Sínodo y beatificación de Pablo VI asistieron decenas de miles de personas, sobre todo desde Brescia, localidad natal del pontífice, y desde Milán, la ciudad de la que fue arzobispo, que llenaron la plaza de San Pedro.

También participó el papa emérito Benedicto XVI, que fue nombrado cardenal por Pablo VI, y cerca de los 200 participantes en el Sínodo de estos días. EFE

 

Pablo VI el papa que clausuró el concilio Vaticano II

Redacción Internacional, 19 oct (EFE).- Pablo VI, beatificado hoy por el papa Francisco, fue el primer papa con un pontificado viajero durante el que clausuró el Concilio Vaticano II, interrumpido por la muerte de Juan XXIII, y propugnó la reconciliación entre las diferentes Iglesias.

El Papa Pablo VI, cuyo nombre era Giovanni Battista Enrico Antonio Maria Montini, fue el pontífice 262 de la Iglesia Católica.

Nació en el seno de una familia acomodada en Concesio, cerca de Brescia, en la región italiana de Lombardía, el 26 de septiembre de 1897.

Educado por jesuitas, ingresó en 1916 en el seminario, pero debido a su frágil salud, se le permitió vivir en casa.

El 29 de mayo de 1920 fue ordenado sacerdote y enviado a Roma.

Comenzó sus estudios diplomáticos en la Academia de los Nobles Eclesiásticos y continuó la carrera de derecho en la Universidad Gregoriana.

En 1922 ingresó en el servicio papal adscrito a la Secretaría de Estado, donde permaneció durante treinta años.

Un año más tarde, fue trasladado a Varsovia como consejero en la nunciatura, pero retornó a Roma en 1924 debido a su siempre precario estado de salud, al que no sentaban bien los duros inviernos polacos.

En 1931 le fue asignada la cátedra de Historia Diplomática y en 1937 fue nombrado asistente del cardenal Pacelli, en ese momento secretario de Estado, más tarde Pío XII.

Tras la elección del papa Pío XII, en 1939, Montini permaneció bajo las órdenes directas del cardenal Luigi Maglione y del propio Papa, del que fue uno de sus más estrechos colaboradores.

En 1952, Pío XII reveló que le había ofrecido el capelo cardenalicio, pero que él lo había rechazado; un año más tarde fue nombrado arzobispo de Milán, donde pronto fue conocido como "arzobispo de los pobres".

En 1958 fue consagrado cardenal por Juan XXIII, quien lo nombró su asistente y le encomendó la preparación del Concilio Vaticano II, convocado en 1962 por el más tarde conocido como "Papa Bueno".

El 21 de junio de 1963, tras la muerte de Juan XXIII, el cardenal Montini fue elegido papa en el tercer día de cónclave y adoptó el nombre de Pablo VI.

Durante su papado (1963-1978) concluyó el Concilio Vaticano II, la gran asamblea ecuménica que marcó al mundo católico en la segunda mitad del siglo XX y que supuso la mayor revisión de la liturgia desde el Concilio de Trento.

Impulsor de la idea ecuménica del Concilio, Pablo VI inauguró los viajes por el mundo. Visitó Tierra Santa (1964), donde se produjo el histórico encuentro con el Patriarca ortodoxo Atenagoras I.

Viajó también a Bombay (India), la ONU (1965), Fátima (Portugal), Estambul, Bogotá, Ginebra, Uganda, Asia Oriental y Australia y vivió los difíciles años que sucedieron al Concilio, en los que la tensión entre la primacía del papa y la colegialidad del episcopado, fue una constante.

Pablo VI falleció en Castelgandolfo, residencia de verano de los papas, en la madrugada del domingo 6 de agosto de 1978. Le sucedió Juan Pablo I.

El papa Montini dejó escritas siete encíclicas: "Ecclesiam Suam" (1964), "Mense Maio" (1965), "Mysterium Fidei" (1965), "Christi Matri" (1966), "Populorum Progressio" (1967), "Sacerdotalis Caelibatus" (1967) y "Humanae Vitae" (1968), esta última en la que reafirmó la negativa de la Iglesia Católica al control de la natalidad y a los métodos anticonceptivos.

El 11 de mayo de 1993, quince años después de su muerte y durante el pontificado de Juan Pablo II, se inició oficialmente su proceso de beatificación.

En 2012, Benedicto XVI le otorgó el título de "Venerable Siervo de Dios", primer paso hacia la santidad, y en 2014, el papa Francisco comunicó la fecha de su beatificación el 19 de octubre de 2014, tras aceptar el supuesto milagro por su intercesión y una vez finalizado el sínodo de los obispos sobre la Familia en el Vaticano.

El supuesto milagro aceptado por su intercesión se refiere a la "sanación" de un feto en 2001 en California (Estados Unidos) del que dijeron presentaba daños cerebrales irreversibles. EFE