La incursión de militantes de Estado Islámico (EI) en la ciudad fronteriza de Kobane, entre Siria y Turquía, ha desatado un enfrentamiento callejero entre el grupo yihasita y los defensores kurdos sirios.

Los combatientes de EI entraron en los distritos del este, desplegando su bandera negra en edificios y terrenos altos.

Los reportes indican que cientos de civiles huyeron hacia la frontera con Turquía.

De lograr controlar Kobane -sitiada durante tres semanas- EI lograría dominar un largo tramo de la frontera entre los dos países.

Más de 160.000 sirios, principalmente kurdos, han huido de la ciudad.

Horas antes, el viceministro de exteriores de la ciudad, Idriss Nassan, le dijo a la BBC que la ciudad "podría caer pronto".

El funcionario confirmó que Kobane se encuentra sitiada por tres lados, entre ellos desde una colina estratégica para la ciudad.

LC