La extracción de arena se ha convertido en un "infierno" de los habitantes de la comunidad de Cambele y San Rafael, en el municipio de Nigua, provincia San Cristóbal, de la República Dominiicana, y según dicen sus moradores está situación le ha provocado enfermedades y y causado otros problemas.

Algunos afectados recuerdan como se asustan cada vez que tiembla la tierra y asocian los movimientos a las excavaciones que se realizan en las minas.