El padre Rogelio Cruz consideró este miércoles que los sacerdotes que comenten abuso sexual contra menores de edad, en primare instancia deben ser tratados psicológicamente. 

“El sacerdote o el que comete el acto tiene una enfermedad y hoy existen las ciencias humanas, por favor el mundo ha adelando, por lo tanto esa persona necesita ser tratado por un especialista de la conducta. Desde el punto de vista humano, es una persona que tiene un problema conductual”, reiteró el sacerdote. 

Indicó que al momento de dictarse el problema, el sacerdote debe ser tratado porque “las ciencias humanas que nacen en ese caso para ayudarlos”. 

Respecto al sacerdote Juan Manuel de Jesús Mota (Padre Johnny) y del exnuncio en República Dominicana, Jozef Wesolowski, aseguró que el error que cometieron las autoridades fue que cuando detectaron los casos de pederastia no actuaron como debían, sino que lo trasladaron de un lugar a otro. 

Opinó que como iglesia, al trasladarlos de un lugar a otros, lo que hicieron fue mover el problema a otra parte, por lo que esos religiosos no fueron tratados de la manera correcta. 

Sostuvo que la iglesia debe crear programas de asistencia a los curas y a los jóvenes con miras a apoyar además a las personas afectadas. 

Empero, cree con la acciones que ha tomado el papa Francisco la iglesia “va por un camino lúcido” donde hay “cero tolerancia”,  por lo que se debe enfrentar el problema, sin importar que sea el representante del papa el que haya faltado. 

Manifestó que “no vamos a esconder los casos, sino, que tienen que ser tratados de la manera más objetiva que podamos, no es cuestión de volver al código de ojo por ojo y diente por diente, este caso, que usted pase por un proceso sin apelar a privilegios

Reconoció el temor que sienten los padres de enviar a sus hijos a escuelas de monjas o de sacerdotes, cuando en el pasado estudiar en esos lugares era un privilegio. 

Dice haitianos son reprimidos 

Sobre el tema haitiano, refirió que a esos extranjeros, en el país se “le ha negado toda posibilidad de una calidad de vida”.

Entiende que si se le brindara la oportunidad de tener una vivienda, la posibilidad de un empleo digno y acceso a la educación, habrá menos violencia y delincuencia en las calles. 

“Eso tiene solución. El lobo no es tan fiero como lo pintan real y efectivamente, lo que pasa es que a esta gente se le ha negado toda posibilidad de vida”, sostuvo el sacerdote. 

Entiende que la actitud negativa que adoptan los haitianos se debe a que son reprimidos y acusó al Estado de ser el mayor propulsor de la violencia en el país, lo que definió como “violencia institucionalizada”. 

“Autoridades no se ganan el respeto” 

El padre Rogelio dijo además que en el país no hay respeto a las autoridades por estas no se lo ganan. 

 “La autoridad lo que viene es con unos niveles de violencia a imponerse. La autoridad te la ganas tú con tur servicios”, sostuvo.