Ante la postura de la Cámara de Diputados y del Senado del República, de aprobar de urgencia el proyecto de ley que convirtió en parque nacional toda la zona de Loma Miranda, la empresa Falcondo se siente en el deber de expresar su opinión públicamente.
El impacto de Loma Miranda debe ser entendido en diversos órdenes: ambiental, económico, legal y social.
Impacto ambiental.
A la fecha no existen los estudios concluyentes que permitan tomar una decisión acertada de si Loma Miranda debe ser parque nacional o no.
El Atlas de Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales indica que en Loma Miranda no existen plantas ni animales en peligro de extinción, y que Loma Miranda tiene muy poca relevancia como productora de agua. Así mismo, el INDHRI también indica que el río Jagüey no alimenta la presa Rincón.
Es importante conocer además que del total de la propiedad adquirida por Falcondo en el año 1956, solamente el 16% ha sido intervenida para desarrollo minero aportando el restante 84% a zona boscosa en dicha región.
En lo que respecta a Loma Miranda, ésta tiene un área total de 42 km2 11%; es decir, 4.6 km2
Impacto Económico.
Desde hace 56 años cuando nos establecimos en esta cálida tierra dominicana, hemos contribuido al desarrollo económico y al bienestar del país en diversos órdenes. Hemos creado más de 12,000 empleos directos e indirectos, invertido más de $2,000 millones de dólares en pagos de impuestos y dividendos al gobierno dominicano, más de $1,000 millones de dólares en mano de obra local, más de $500 millones de dólares en pagos a suplidores y contratistas dominicanos y más de 50 millones de dólares en proyectos de inversión social.
Loma Miranda tiene unos 19.3 millones de toneladas de mineral que de hacer desarrollo minero, beneficiarían al Estado Dominicano, a las comunidades de las Provincias de Monseñor Nouel y La Vega, y por supuesto a la empresa. Con la operación de Loma Miranda, la economía dominicana recibiría unos $5,700 millones de dólares durante los próximos 20 años.
Según datos del Banco Central, el crecimiento de las exportaciones nacionales del año 2000 al 2013 han aumentado un 375.5%, pasando de concentrarse en productos tradicionales como azúcar, café, cacao y tabaco a otros renglones como el ferroníquel que representa el 24.6% de ese crecimiento.