Limpiar la cara de la ciudad

Señor director: Al pasar por los pasos a desniveles y túneles de la capital me asombra la dejadez de las autoridades por darle mantenimiento a esos lugares, los cuales lucen oscuros y sucios en extremo.

Como ejemplo le pongo el paso a desnivel de la avenida John F. Kennedy con Máximo Gómez, cuyas paredes están totalmente curtidas. Los colores blanco, rojo y azul, como nuestra enseña tricolor, no se distinguen del sucio. Señor director, parecería que limpiar esos lugares cuesta una millonada cuando se trata de paredes forradas de cerámicas que con agua y detergente tienen.

Pero al parecer, las autoridades encargadas de esa labor están muy ocupadas en otras cosas de menor importancia que limpiar la cara de nuestra ciudad. Lo mismo ocurre con el túnel de la 27 de Febrero,cuyas paredes lucen curtidas y la iluminación es pobre. No sé quién es el responsable, pero supongo que como se trata de vías públicas, debe ser el Ministerio de Obras Públicas, que es la entidad responsable de todas las estructuras viales del país. También supongo que para hacer esa tarea no hay que ser un genio, ni anunciar operativos en la prensa, simplemente actuar.
Manuel Severino
Ciudadano

Peajes en las calles

Señor director: Con frecuencia veo que en los semáforos de la capital hay colegios, iglesias y liceos que hacen peajes pro-recaudación de fondos. Piden para la graduación de la promoción del bachillerato, para una supuesta iglesia. Quienes se dedican a esas acciones por lo general son jóvenes que portan un letrero escrito en cartulina en el que se lee: “coopera con nuestra graduación”, o “coopera para la construcción de un templo”. Pero esta semana me sorprendió ver unos niños en el sector Los Ríos que colocaban un alambre para detener a los vehículos y les pedían para los útiles escolares. A todas luces se notaba que era una treta de los chicos para conseguir unos pesos, pero así como en diciembre hacen peajes para las fogatas o para la cena de Navidad, a ellos se les ocurrió pedir para los útiles, que es lo que está de moda por el inicio de las clases. Otros se hacen los inválidos para pedir en los semáforos, y ni hablar de las mujeres que se echan un niño al hombro y salen a buscar el dinero para una receta médica o simplemente el pasaje para llegar a su casa. En fin, en cada época del año hay personas que se las ingenian o que buscan la forma de conseguir unos pesos sin más esfuerzo que pedir en las calles.
Rosa Aura Langomás
Ciudadana