Washington. Para el presidente Barack Obama, el mayor dilema con respecto al grupo extremista del Estado Islámico es cómo enfrentarlo en Siria.
El presidente podría seguir ayudando a las fuerzas iraquíes a tratar de hacer retroceder a ese movimiento de los territorios que ha capturado en el norte de Irak suministrando armas y asesores militares y lanzando ataques aéreos en apoyo de la infantería iraquí, pero ¿qué sucederá si los milicianos se repliegan a Siria, donde ya ocupan territorios y se fortalecen allí, tal como pronosticó el jueves el secretario de defensa Chuck Hagel?
“En cierto sentido, es como si uno volviese al punto de partida” antes de que avanzaran en Irak, opinó Robert Ford, un exembajador estadounidense en Siria que renunció en febrero, desilusionado por la falta de disposición de Obama de armar a los rebeldes sirios moderados.
Por otra parte, el presidente Barack Obama se ha mostrado renuente a verse arrastrado a la guerra civil siria que comenzó en 2011.