No todos los fiscales...
Señor director: Apelo por esta vía porque me sentí indignado por la columna Dan de qué hablar “¡Otro fiscal de Ocoa!” de la edición del día de hoy, 19 de agosto del 2014, por el párrafo final al que aludo y motiva este correo, el cual dice: “...Esto refleja la pasmosa corrupción entre los fiscales...”. Creo que tal juicio de valor en el cual se generaliza no aporta nada al debate y muestra una parcialidad y falta de objetividad en el desarrollo de la labor periodística. Es como si porque un medio de comunicación se vende, todos los medios son corruptos y, por qué no, incluye a quienes realizan sus labores dentro de ese medio. La mayoría de los ministerios públicos también nos sentimos sumamente indignados y avergonzados ante este hecho tan repudiable, pero de ahí a que esto refleje una pasmosa corrupción entre los fiscales es inaceptable. Hay personas corruptas y que cometerán actos indecorosos y empañarán las instituciones para las cuales realizan su labor, desde fiscales, periodistas, médicos, militares, políticos, etc., pero también los hay honestos, íntegros y respetuosos de las instituciones. Somos más de 750 hombres y mujeres que todos los días representan al Ministerio Público en los tribunales de la República, así que generalizar es un abuso y un atropello, que un medio tan prestigioso y con tan ganada reputación no debe realizar. Gracias por su atención y esperando disculpen cualquier palabra que puedan interpretar ofensiva, pues solo me une a este diario, la admiración y respeto por tan invaluable labor como medio de comunicación,
Atentamente,
Welington A. Matos
Procurador fiscal provincia San Cristóbal
Los Frailes
Señor director: En el sector Los Frailes, ubicado en Santo Domingo Este, estamos desesperanzados por la situación de calamidad y miseria que vive la barriada, ante la mirada indiferente de los responsables de acudir en su auxilio. Desempleo, delincuencia, escasez de agua, calles deterioradas, robos, asaltos y paralización de obras vitales para los lugareños, es el panorama que ha primado durante décadas en la localidad, sin importar el gobierno o partido en el poder. Las autoridades competentes deben poner su oído en el corazón de lo comunitarios y crear oportunidades de empleos para los jóvenes, ya que la delincuencia está reinando, y no existen fuentes de sustento suficientes. Pedimos, además, escuelas técnicas donde los jóvenes puedan aprender un oficio y así tener más posibilidades para conseguir un empleo.
Atentamente,
José Lara
Comunitario