Por el Mundo
En la última fotografía de las muchísimas que hizo en su vida Michal Mackowiak se ve un fondo borroso de cielo azul., donde debía aparecer su rostro sonriente junto al de su bella mujer Hania contra el hermoso acantilado de Cabo da Roca, en Sintra, Portugal, no hay nada más que el vacío.
El matrimonio disfrutaba de un día en familia con sus dos hijos y ansiosos por hacerse un selfie espectacular en uno de los lugares más visitados y bellos del país vecino, los Macko-wiak llevaron por una vez su pasión demasiado lejos.
No sólo traspasaron las barreras de seguridad -como siguieron haciendo al día siguiente otros turistas- sino que se colocaron al borde mismo del abismo y se precipitaron al vacío en cuestión de milésimas de segundo mientras hacían esa última foto.
Eran las 18.46 de la tarde en Sintra y el mar rugía enfurecido, un detalle que quizá quiso captar con su móvil el avezado Michal.
Para mayor tragedia, Michal disparó su última foto delante de sus hijos, Leo (6 años) y Sophie (5), dos querubines que asistieron a la escena más monstruosa que se pueda imaginar.
Sus gritos alertaron a unos turistas españoles que pasaban por allí, quienes a su vez avisaron a la policía. Eran las 18.48 cuando se dio la voz de alarma el sábado pasado y, aunque se desplegaron todos los medios al alcance, los cuerpos no fueron encontrados en el Océano hasta la mañana siguiente debido al mal tiempo.