Santo Domingo.- El procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, ordenó a la Procuraduría Fiscal del Distrito Nacional, reabrir, continuar y profundizar la investigación relativa a la desaparición y paradero del profesor universitario Narciso González Medina, ocurrida el 26 de mayo de 1994.

El magistrado Domínguez Brito adoptó la decisión mediante resolución en función de lo dispuesto en los ordinales 2 y 3 del dispositivo de la sentencia del caso del profesor Narciso González, emitida por la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH), el 2 de mayo del año 2010.

La medida fue dispuesta en procura de dar cumplimiento efectivo al mandato constitucional dominicano, que establece que la PGR es la institución encargada de la protección, salvaguarda y defensa de los derechos humanos y fundamentales, aspectos en lo que viene implementado numerosas acciones, para la protección y ejercicio pleno de los derechos humanos, como eje transversal de sus funciones.

“Entendemos imperativo el respeto y promoción de los derechos fundamentales que protegen a todo ser humano, dando fiel cumplimiento a la Constitución dominicana y los tratados internacionales sobre la materia”, expresa el máximo representante del Ministerio Público.

En la resolución, remitida a la procuradora fiscal titular del Distrito Nacional, Yeni Berenice Reynoso, el Procurador General indica que su ejecución estará a cargo de la Unidad de Derechos Humanos de la Procuraduría General de la República.

La sentencia del CIHD establece que el Estado Dominicano debe continuar y realizar las investigaciones y procesos necesarios  en un plazo razonable, con el fin de establecer la verdad de los hechos, así como determinar, y en su caso, sancionar a los responsables de la desaparición forzada del profesor Narciso González, así como efectuar una búsqueda en la cual realice todos los esfuerzos necesarios para determinar su paradero.

Quién fue Narciso González? Un poco de 
memoria histórica para los más jóvenes


Dirigente, activista político y cultural; catedrático universitario, libretista, articulista de periódicos nacionales...todo esto era  Narciso González Medina. Nació el 29 de octubre de 1941 en la República Dominicana, se le conocía también como “Narcisazo”, para diferenciarlo de otra persona que llevaba el mismo nombre.

Por lustros residió con su familia en una casa en la calle Luis Reyes Acosta, número 305 del sector Villa María, Santo Domingo. 
Estaba casado con Luz Altagracia Ramírez, con quien tuvo cuatro hijos: Ernesto González Ramírez, Rhina Yocasta González Ramírez, Jennie Rossana González Ramírez y Amaury González Ramírez.

Su lado académico. Se graduó de abogado en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). 

Se desempeñó como profesor universitario en esta academia de estudios desde 1968 hasta la  fecha de su detención y desaparición. Para entonces, ocupaba el cargo de Director del Departamento de Extensión Cultural. También ocupó puestos de dirección en el Movimiento Popular Dominicano y en la Federación de Estudiantes Dominicanos.

Narciso el escritor y el poeta. Narciso González Medina publicaba columnas de humor político en los periódicos  El Sol y  La Noticia, elaboraba guiones para programas de televisión, fundó el semanario de humor político Tirabuzón, fundó y dirigió la revista  "El callejón con salida" y promovía el Comité Gestor de la Sociedad de Animadores de la Cultura y la Democracia (SACUDE).

Narcisazo también se destacó por su capacidad poética de denuncia a través de la columna “El pueblo se queja en versos” que publicaba el diario La Noticia y por el libretista de la sección de humor “Tano cao”, que se transmitía por “El Show del Mediodía”.

Firme opositor del extinto doctor Joaquin Balaguer. El profesor universitario, que era catedrático en la UASD, se caracterizó por mantener una postura de firme oposición al régimen de Balaguer, de quien llegó a afirmar que era “lo más perverso”.

En las aulas universitarias sus prédicas contra el gobierno de Balaguer no se hacían esperar y era visto con frecuencia colaborando con grupos comunitarios, generalmente cercanos a la oposición.