APUNTE.COM.DO.- El papa León XIV aterrizó este domingo en Argentina proveniente de Uruguay para iniciar una visita apostólica que se extenderá hasta el próximo miércoles, la primera de un pontífice a este país en casi cuatro décadas.

El avión de Aerolíneas Argentinas que lo trasladaba tocó tierra a las 16.34 hora local (19.34 GMT) en el aeropuerto Jorge Newbery de Buenos Aires, donde aguardaban el presidente argentino, Javier Milei, y su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.

La capital argentina se encuentra a la expectativa por la llegada del pontífice, con banderas papales colgadas en las farolas y flores blancas recién sembradas en las plazas principales.

El primer punto de la agenda será la Plaza San Martín, donde el papa rendirá homenaje al monumento del prócer argentino, quien también es considerado libertador del Perú, la patria adoptiva del pontífice.El papa pide en Uruguay atreverse a

Posteriormente se dirigirá a la sede del Poder Ejecutivo para sostener un encuentro protocolar con el presidente Javier Milei.

La última actividad oficial de este lunes será un encuentro con otros funcionarios del Gobierno en el Palacio Libertad, inmueble que albergó el correo central durante buena parte del siglo XX.

El lunes el papa oficiará una misa multitudinaria en el Monumento a los Españoles. En el amplio tramo de la Avenida Libertador por donde caminarán los peregrinos hacia la ceremonia, el tránsito ya está completamente restringido y se observa escasa circulación peatonal.

También está restringido el tráfico en la zona de Recoleta, donde se ubica la Nunciatura Apostólica de Buenos Aires, que alojará al papa durante sus tres noches en el país.

La agenda oficial del pontífice contempla además una visita al Cottolengo Don Orione, un centro que acoge a personas con discapacidad en situación vulnerable, y una misa multitudinaria en la Basílica de Nuestra Señora de Luján, un santuario imponente que cada año convoca a más de dos millones de fieles.

El martes León XIV viajará a la ciudad de Córdoba, a 700 kilómetros al norte de Buenos Aires, capital de la provincia homónima y la segunda urbe más poblada de Argentina, para celebrar otra misa masiva.

La visita ha motivado un operativo de seguridad que contempla el despliegue de 52.900 efectivos en todo el país, 60 kilómetros de vallas, controles en los accesos a las celebraciones masivas y restricciones aéreas.