APUNTE.COM.DO.- El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, denunció este domingo que Rusia atacó con un dron FPV la localidad de Komishuvaja, en la región de Zaporizhzhia, donde los equipos de emergencia buscan desde hace una semana a posibles sobrevivientes y víctimas bajo los escombros de una escuela subterránea que fue bombardeada.

El ataque ruso contra el lugar de las tareas de rescate ocurrió después de que una bomba aérea impactara el edificio el lunes anterior y causara la muerte de 55 personas, según informó Zelensky en sus redes sociales. El mandatario señaló que todavía podría haber personas atrapadas entre los restos.

“Esta mañana, las fuerzas rusas atacaron Komishuvaja con un dron FPV”, afirmó Zelensky. El presidente calificó la acción como un “acto de absoluto cinismo y brutalidad”.

Durante la noche, las fuerzas rusas también atacaron instalaciones energéticas en la región de Dnipropetrovsk, de acuerdo con el jefe de Estado ucraniano. La ofensiva dejó sin suministro eléctrico a más de 600.000 personas en la ciudad de Dnipró y en otras zonas de la región.

Zelensky indicó que la situación es compleja asimismo en la región oriental de Kharkiv, mientras se registran interrupciones del servicio eléctrico en distintas partes del país. En Zhitómir, un ataque ruso dejó sin calefacción a 140 edificios residenciales, añadió.

Según el recuento difundido por Zelensky, Rusia lanzó 115 misiles de distintos tipos, cerca de 1.900 bombas aéreas guiadas y más de 3.000 drones de ataque contra Ucrania durante la última semana.

El mandatario sostuvo que las operaciones combinadas incluyeron numerosos misiles balísticos y aseguró que una proporción relevante de ese armamento fue fabricada este año. Ante esa situación, reclamó que las sanciones contra Moscú se coordinen y se apliquen en Europa y en las jurisdicciones de los países del Grupo de los Siete (G7).

Zelensky expresó su expectativa de que la Unión Europea (UE) adopte un “contundente vigésimo segundo paquete de sanciones” contra Rusia.

La central nuclear de Zaporizhzhia, la mayor de Europa y ocupada por Rusia, perdió su última conexión eléctrica externa tras un ataque contra la red de suministro, según informó este domingo la administración de la instalación. La planta opera ahora con generadores diésel para mantener la refrigeración de sus seis reactores y de las piscinas de combustible nuclear gastado.

La línea de reserva Ferrosplavnaya, que aportaba la electricidad necesaria para los sistemas de la central, fue desconectada después de sufrir daños, indicó la administración en un comunicado publicado en redes sociales. La otra conexión, la línea principal Dnieprovskaya, permanece fuera de servicio desde marzo a causa de otro ataque.

El personal de la central aseguró que aplica medidas para garantizar la operación de los generadores auxiliares. También afirmó que los niveles de radiación en la planta y las zonas cercanas se mantienen dentro de los parámetros normales.