APUNTE.COM.DO.- Los demócratas, que tendrán mayoría en la Cámara de Representantes y el Senado, asumirán el control de los comités en enero, con mayores presupuestos y personal, además de la potestad de emitir citaciones que podrían forzar a la Administración Trump a responder ante el Congreso.

Las primeras investigaciones apuntarían a la familia del presidente y a sus aliados, varios de ellos señalados por abuso de poder y conflictos de intereses.

El demócrata Robert Garcia, quien probablemente presida el poderoso Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, envió un mensaje contundente a los republicanos en redes sociales la noche electoral: "CONTRATEN ABOGADOS".

Garcia difundió un recuento en tiempo real de las ganancias de Trump y su familia. Desde el inicio de su segundo mandato, el llamado clan Trump ha multiplicado su fortuna, y el propio presidente casi ha triplicado su patrimonio personal gracias a las criptomonedas, según documentos oficiales revelados a principios de julio.

"Hay tanta corrupción y fraude que todos los miembros demócratas de la Cámara de Representantes tendrán que movilizarse para llevar a cabo las investigaciones pertinentes", declaró Robert Garcia al Washington Post.

Los demócratas ya han exigido rendición de cuentas por los negocios de Jared Kushner, yerno de Trump, subrayando su doble papel como asesor informal de política exterior y director de una firma de capital privado que hace negocios con gobiernos extranjeros. También piden investigar las cuantiosas inversiones de la familia Trump en criptomonedas para determinar si han permitido que intereses extranjeros influyan en el presidente.

El senador Ron Wyden, que aspira a presidir el Comité de Finanzas, quiere dar prioridad a los temas de corrupción y acceso a los servicios financieros, y busca esclarecer hasta qué punto los intereses privados han desplazado al interés público como consecuencia de la desregulación financiera y bancaria.

"El capital privado es una de las principales preocupaciones de muchos senadores, en particular cómo las estructuras financieras de este sector pueden afectar los costos de la atención médica, la vivienda y otras necesidades esenciales", afirma Daniel Goshorn, asesor principal de investigaciones de los demócratas en el Comité de Finanzas, quien menciona especialmente la tributación favorable de los centros de datos vinculados al auge de la inteligencia artificial.

Con la inflación y el alza del precio de la gasolina golpeando el bolsillo de los estadounidenses, los demócratas también deberán vigilar el gasto público considerado despilfarrador por parte de la Administración Trump. Entre los proyectos más controvertidos figuran la remodelación del estanque reflectante del Monumento a Lincoln, el enorme salón de baile de la Casa Blanca y el propuesto Arco del Triunfo de 76 metros, cuyo coste se estima en varios cientos de millones de dólares.

Los demócratas también planean investigar los numerosos indultos presidenciales concedidos durante el segundo mandato de Donald Trump, centrándose en posibles pagos de individuos o familias adineradas a cambio de medidas de clemencia.

Según The New York Times, Alina Habba Mildon, una de las exabogadas de Trump, recibió 50 millones de dólares para ayudar a obtener el indulto de un miembro de una acaudalada familia venezolana, entre otras gestiones.

Asimismo, pretenden examinar el indulto concedido al fundador y exdirector ejecutivo de Binance, Changpeng Zhao, quien se declaró culpable de delitos de lavado de dinero.

Al final de su primer mandato, Trump conmutó la condena de 40 meses de prisión de su antiguo colaborador Roger Stone, declarado culpable por un jurado de varios delitos graves, entre ellos mentir al Congreso y sobornar a testigos en la investigación sobre los vínculos entre Rusia y la campaña presidencial de 2016. La decisión provocó críticas en ambos partidos, especialmente del senador republicano Mitt Romney, quien la calificó de "corrupción histórica y sin precedentes".

El líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer, que previsiblemente asumirá la mayoría demócrata a comienzos del próximo año, ya ha sentado las bases de futuras pesquisas mediante la creación, en febrero, de un grupo de trabajo especial para examinar la información relacionada con Jeffrey Epstein que el Departamento de Justicia ha mantenido bajo reserva.

Los demócratas han aprendido que los procesos de destitución son largos, complejos y con escasas posibilidades de éxito, ya que requieren una mayoría de dos tercios en el Senado. Además, absorben gran parte de la actividad legislativa y permiten al presidente presentarse como víctima de una persecución partidista.

Por ello está ganando fuerza otra estrategia: dirigir la presión hacia los aliados más cercanos del mandatario, empezando por el controvertido secretario de Defensa, Pete Hegseth. Los demócratas confían en sumar a parte de los republicanos a esa iniciativa.

"Estoy aquí para decirles que una de las primeras cosas que haremos una vez que tengamos la mayoría será expulsar a Pete Hegseth", declaró el líder de la oposición, Hakeem Jeffries, quien podría convertirse en presidente de la Cámara Baja, durante un mitin celebrado en octubre.

Hegseth podría enfrentarse a una batería de investigaciones parlamentarias relacionadas con presuntos ataques contra civiles en Irán, la filtración de información clasificada, operaciones contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico en Sudamérica y posibles casos de discriminación en los ascensos militares.

Trump reaccionó este miércoles a esas versiones y descartó estar considerando su destitución, una posibilidad recogida por diversas informaciones publicadas tras la derrota republicana en las elecciones.

Según Politico, los demócratas también estudian investigar