APUNTE.COM.DO.- Pedro Alliana abandonó este viernes su cargo como vicepresidente para convertirse en el nuevo presidente de Paraguay por los próximos dos años, en un contexto de crisis política derivada de la destitución de Santiago Peña a causa del conflicto y cierre de Ueno Bank, una entidad privada a la que se le vincula personalmente.
Con 52 años y nacido en el departamento de Ñeembucú, en el sur del país, Alliana asume la Presidencia en un escenario de incertidumbre, con ciudadanos protestando en las calles por sus ahorros y cuestionamientos hacia su partido, el Partido Colorado, que retiró su respaldo a Peña para impulsar el juicio político y su posterior destitución.
En el ámbito de las relaciones exteriores, uno de los retos del nuevo presidente será determinar en qué medida logra mantener el estrecho vínculo y el apoyo mutuo que su antecesor sostuvo con el Gobierno del presidente Donald Trump, uno de sus aliados más cercanos. Aunque ya se han visto señales claras de respaldo, la coyuntura también cambia para el Partido Republicano tras la derrota en las elecciones intermedias, lo que podría incidir en la relación con el país latinoamericano.
Antes de incorporarse a la militancia política de la Asociación Nacional Republicana (ANR, también conocida como Partido Colorado), que lidera el expresidente Horacio Cartes, Alliana se desempeñó como comerciante y deportista. En la década de 1990 llegó a formar parte de la selección paraguaya de básquetbol, disciplina que practicaba desde la adolescencia.
“Entró de la mano de Horacio Cartes al Partido Colorado, él lo promocionó. Siempre fue considerado muy fiel a Cartes”, declaró a CNN el economista paraguayo Manuel Ferreira Brusquetti, exministro de Hacienda entre 2012 y 2013. Cartes, figura central de la ANR, fue también uno de los impulsores de Peña y, al anunciar su respaldo al inicio del juicio político, retiró el apoyo de la bancada oficialista, que tiene mayoría en ambas cámaras del Congreso.
Hijo de una familia vinculada a la política, en la que tanto su padre como su madre fueron concejales departamentales por el Partido Encuentro Nacional (PEN), Alliana se postuló en 2006 como candidato a intendente de Pilar, su ciudad natal y capital del departamento de Ñeembucú, pero resultó derrotado en esos comicios.
Dos años después, en 2008, fue elegido gobernador de Ñeembucú.
Su trayectoria política continuó luego como diputado nacional en 2013, durante la presidencia de Cartes, y también presidió la Cámara Baja entre 2019 y 2022, años en los que tuvo un papel relevante como enlace entre el Parlamento y el Poder Ejecutivo.
Fue un año más tarde, en 2023, cuando Alliana integró la fórmula presidencial de la ANR junto con Santiago Peña y asumió como vicepresidente para un mandato que, antes del escándalo con Ueno Bank que derivó en la salida de Peña, debía concluir en 2028.
“El Paraguay que hoy recibimos tiene urgencias que nos obligan a estar en las calles, en los hospitales y en el campo. Lo que vengo a prometer es concreto”, expresó Alliana en su primer mensaje en el cargo, tras jurar ante el Congreso en lugar de Peña.
“Él va a tratar de desmarcarse de todo este escándalo político, mediático y financiero en el que se metió Santiago Peña”, planteó Ferreira Brusquetti.
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