APUNTE.COM.DO.- En su primer discurso público desde que asumió el cargo, el nuevo jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, expresó su respaldo incondicional al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y afirmó que ha afrontado riesgos personales por defenderlo. Asimismo, reivindicó el papel del mandatario en la transformación política del país.
«Es el honor de mi vida ser el Jefe de Gabinete del presidente Trump, y le juro a usted y le prometo, señor presidente, mi lealtad absoluta, mi compromiso inquebrantable y mi devoción total a su éxito y al éxito de este país», declaró Miller.
Miller recordó que acompaña a Trump desde 2015, cuando el entonces candidato anunció su primera campaña presidencial, una etapa que describió como «el privilegio de toda una vida». En su intervención, el ultranacionalista atribuyó al presidente el mérito de haber evitado el deterioro de las Fuerzas Armadas, la economía y la seguridad fronteriza, además de haber protegido al país de amenazas internas y externas.
«Este hombre salvó a América», sostuvo, y aseguró que sin su liderazgo Estados Unidos habría perdido los pilares sobre los que se sustenta el llamado «sueño americano». En la misma línea, le atribuyó la recuperación del Partido Republicano, al que, según defendió, ha logrado situar en una posición de mayor fortaleza, popularidad y resistencia.
El nuevo jefe de Gabinete también elogió la trayectoria política de Trump y recordó que recibió un disparo y se enfrentó a la posibilidad de pasar el resto de su vida en prisión. En este contexto, apeló a la necesidad de corresponder al compromiso que el mandatario ha demostrado hacia el país: «Necesitamos estar al lado del hombre que ha estado a nuestro lado», reclamó.
Esta ha sido la primera intervención de Stephen Miller, uno de los principales ideólogos del movimiento MAGA, tras la destitución este viernes de la anterior jefa de Gabinete de Trump, Susie Wiles. La medida se adoptó días después de la debacle de los republicanos en las elecciones legislativas de mitad de mandato y ha enfurecido al nuevo liderazgo demócrata de la Cámara por el giro todavía más extremista que ha adoptado el mandatario.