APUNTE.COM.DO.- Los residentes de Villa Mella, en Santo Domingo Norte, denunciaron que los grandes baches y la acumulación de lodo en la carretera de Yamasá, a la altura de la entrada de La Sánchez, Vista Bella, La 28, La 29 y Remanso, dificultan el tránsito y generan largos tapones que convierten el recorrido diario en un verdadero problema.

El caos vehicular marca la rutina de los comunitarios, quienes señalaron que deben contratar a terceros para costear "de sus bolsillos" el arreglo de sus calles, porque las autoridades municipales "han abandonado" al sector, que, según dicen, "no le importa a nadie".

El trayecto resulta inseguro, sobre todo cuando llueve, ya que las inundaciones afectan a los estudiantes que asisten a un centro educativo cercano.

Los vehículos sufren el deterioro y la economía de quienes salen a diario a buscar su sustento se encarece, pues casi nadie quiere tomar un carro público ni una motocicleta en medio del lodo y las malas condiciones de la vía.

Con pasajeros en su vehículo y la mirada en el volante, Ramón Alberto Meléndez afirmó que las autoridades municipales solo frecuentan la zona durante los procesos electorales.

"A la síndica que pase por aquí, que ella nada más viene a buscar votos, que venga a arreglar esto también. Mira los carros cómo están, todos desbaratados", exigió Meléndez, quien lleva 31 años como chofer en Villa Mella.

No es la primera vez que los afectados alzan la voz para pedir auxilio a las autoridades, y su clamor termina en un silencio incómodo, "porque los que tienen que prestar sus oídos, no escuchan".

La problemática también alcanza a los motociclistas, cuya parada, ubicada a un lado de la vía, resalta por la ausencia de pasajeros.

Su presidente, Eduardo Estévez, manifestó que la falta de aceras obliga a los estudiantes a lanzarse a las calles, una situación que lleva más de dos años sin resolverse.

"Aquí no hay personas que le duela a Santo Domingo Norte. Tienen los niños de la escuela que tirarse a las calles, porque no hay aceras. No tenemos representantes, somos huérfanos del gobierno", lamentó Estévez.Polvo, calles deterioradas y trabajos lentos: así transcurre la construcción de la extensión del Metro en Villa Mella

En Villa Mella se respira desencanto. Los lugareños describen un panorama marcado por el polvo, intensificado durante la ampliación de la extensión del metro, al que se suma la "falta de responsabilidad de las autoridades municipales".

"Llegué en el 97, aquí a Villa Mella, y lo que tengo aquí nunca la había visto como está. Villa Mella no sirve, las calles no sirven, llenas de basura", denunció Héctor, otro motorista que se suma al grupo de afectados "y no escuchados".

Los residentes se sienten desamparados y aseguran que "nadie piensa en los pobres". Desplazarse cada día por una vía sin condiciones, entre tapones y caos, apaga sus ánimos.

Sin pasajeros y con evidente impotencia, Santos, un chofer de transporte público, lamentó que "los pobres" no sean tomados en cuenta.

"Nosotros estamos hartos, que envíen a alguien por nosotros, ¡ya es tiempo! Por aquí se puede caminar, porque los que tapan hoyos le tiran escombros, sino por aquí no se pudiera caminar", exclamó Santos, mientras permanecía con las manos en el volante.

La situación deja abierta una pregunta: ¿qué se necesita para que la voz de los residentes de Villa Mella sea escuchada?

Cansados de la misma realidad, buscan soluciones y sus propuestas apuntan a "un cambio de Gobierno".

Mientras tanto, siguen acudiendo a un tercero para arreglar sus calles.

"Hay un señor que le echa tierra y uno le vive dando los RD$50 y los RD$100 de su bolsillo", manifestó Carlos, un motoconchista que se trasladaba por la comunidad.