APUNTE.COM.DO.- Francia encara este sábado una nueva jornada de movilizaciones, la cuarta en fines de semana consecutivos, con 70.000 policías y gendarmes distribuidos por todo el territorio y con París como principal punto de tensión, donde los 'chalecos amarillos' pretenden aproximarse a los centros de poder a pesar de que ello está prohibido.

Las protestas de este sábado llegan dos días después de la gran movilización nacional que los sindicatos convocaron el jueves contra el encarecimiento de la vida y en defensa de los servicios públicos, y dos días antes de que el primer ministro, Sébastien Lecornu, reciba el lunes a sindicatos, patronal y representantes estudiantiles.

En París, las organizaciones sindicales y estudiantiles han llamado a una manifestación autorizada que partirá a las 14.00 horas (13.00 GMT) entre las plazas de la República y de la Nación, mientras que los 'chalecos amarillos' han convocado una concentración en la plaza de la Concordia que la Prefectura de policía ha prohibido.

Uno de los coordinadores del movimiento, Benjamin Ball, hizo la víspera un llamamiento a una «desobediencia civil masiva».

Con el objetivo de evitar disturbios, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, mantuvo el dispositivo de seguridad de las semanas previas, con 70.000 policías y gendarmes movilizados.

«Si hay vándalos y saqueadores, los estaremos esperando con firmeza», afirmó Nuñez, quien sostuvo que el nivel de riesgo es parecido al de los sábados anteriores, pese a que hay menos actos convocados.

Las autoridades han reforzado la protección de los núcleos urbanos y han prohibido concentraciones en ciertas zonas para impedir manifestaciones espontáneas, con la intención de que no se repitan los disturbios y saqueos del 17 de octubre, cuyas imágenes de violencia urbana, destrozos y pillajes en comercios recorrieron el mundo.

Para intentar bajar la tensión, el primer ministro, Sébastien Lecornu, ha citado a una reunión el lunes por la mañana en Matignon, sede del Gobierno, con representantes sindicales y empresariales.

En una carta enviada anoche a los interlocutores sociales, Lecornu señala que toma en cuenta las demandas sindicales sobre salarios y poder adquisitivo, así como las inquietudes de los empresarios.

Al encuentro asistirán los ministros de Educación y de Enseñanza Superior, además de representantes sindicales, empresariales, asociaciones de padres, parlamentarios y responsables universitarios.

El Gobierno prevé presentar este mes sus recomendaciones sobre la reforma, aunque ya anunció cambios en Parcoursup a partir de 2027, antes de que sea sustituida en 2028.

Entre las medidas ya adelantadas figuran la creación de 500 puestos adicionales de profesores, un tope de 28 alumnos por clase en segundo curso de secundaria y la apertura de 15.000 nuevas plazas en la enseñanza superior.