APUNTE.COM.DO.- La ciudad uruguaya de Paysandú aguarda la llegada del papa León XIV este sábado, con estimaciones de unas 30.000 personas para la que será la primera misa al aire libre de su gira por Sudamérica. La ceremonia se realizará en el Parque Municipal París Londres, situado en las afueras de la localidad.
El pontífice tiene previsto volar desde Montevideo a las 08:25 horas y arribar a Paysandú a las 09:10, para luego oficiar la misa ante los fieles que se congreguen. Las puertas del recinto municipal se abrirán a las 05:30.
La ciudad, con 90.000 habitantes, se ha estado preparando durante semanas para la visita del papa: los comercios exhiben artículos alusivos al líder de la Santa Sede y las calles muestran banderas blancas y amarillas, los colores del Vaticano.
No obstante, pese al entusiasmo de miles de seguidores por ver y escuchar a León XIV, los comerciantes prefieren la cautela. “Tenemos grandes expectativas comerciales, pero estamos siendo muy cautelosos. Todos recordamos ‘El baño del Papa’”, manifestó a la agencia AFP Daniel Bellafont, propietario de un restaurante local.
La mención remite a la película satírica de 2007 sobre el viaje de Juan Pablo II a Melo, una ciudad uruguaya cercana a la frontera con Brasil, en 1988. El filme se inspira libremente en un libro sobre aquella visita y relata la historia de un hombre que construye un baño público de pago ante la expectativa de una llegada masiva de fieles brasileños. La trama cinematográfica sugirió que acudieron pocos visitantes, lo que generó pérdidas para los negocios locales.
El antecedente cobra relevancia en un país donde el 35% de la población se declara católica, según una encuesta de Latinobarómetro. Ese porcentaje contrasta con el 55% de Argentina y el 67% de Perú, los otros dos países que forman parte del itinerario de la gira papal.
El coordinador de Turismo del departamento de Paysandú, José Manuel Galván, aseguró que las autoridades buscan moderar las expectativas para “garantizar que nadie se endeude” con motivo de la visita papal.
La llegada del pontífice también ha movilizado a vendedores de otras regiones del país. Rubén y Jessica recorrieron 350 kilómetros desde Las Piedras, en el sur de Uruguay, para instalar un puesto con banderas de fútbol, bufandas, gorros y pañuelos alusivos a León XIV. Tres horas después de montar el puesto, las autoridades locales les ordenaron retirarse. “Dormimos en el coche, comemos lo que podemos, con una higiene pésima... es horrible”, afirmó Jessica a la agencia, y añadió: “Hemos invertido mucho, y si no vendemos ahora, ¿qué vamos a hacer con esta mercancía?”.
El viernes, durante su primer día en Uruguay, el papa abogó en la capital por la protección de los no nacidos, reclamó atención para los enfermos y pidió reforzar la prevención del suicidio en su primer discurso ante las autoridades uruguayas, acompañado por el presidente Yamandú Orsi y miles de personas en la Plaza Independencia.
Frente al monumento a José Gervasio Artigas, se dirigió a integrantes del Gobierno, legisladores, intendentes, expresidentes y otros representantes institucionales, y desarrolló un mensaje sobre la vida, la salud, la educación, el trabajo y la convivencia democrática.
León XIV dedicó uno de los primeros tramos de su intervención a la defensa de la vida durante la gestación. El papa afirmó que el no nacido “pertenece ya a la familia humana y al futuro de su pueblo” y sostuvo: “Su dependencia absoluta de la madre no disminuye la dignidad que le corresponde ni la protección que merece”.
También vinculó la protección de la infancia con la educación y el acceso posterior al empleo. “Cuidar a los más pequeños incluye necesariamente asegurarles una educación adecuada”, dijo. Luego agregó que “la formación recibida ha de abrir también oportunidades concretas para incorporarse a la vida laboral, poner en práctica lo aprendido y adquirir autonomía mediante el propio esfuerzo”.
El pontífice se refirió después a los enfermos y las personas con discapacidad y recordó la operación a la que se sometió el 13 de octubre por un tumor maligno. “Recientemente he experimentado en primera persona las limitaciones que impone la enfermedad y he recibido cuidados por los que estoy profundamente agradecido”, destacó y pidió: “Procurar que la atención sanitaria esté al alcance de cada persona, independientemente de sus recursos, es una responsabilidad que interpela a toda sociedad”.
Sobre los cuidados al final de la vida, León XIV señaló que “la Iglesia desea colaborar con cuantos trabajan por aliviar el dolor cuando es posible y por sostener a la persona cuando este no puede ser eliminado”. En ese sentido, sostuvo que “quien atraviesa cualquiera de estas situaciones no deja por ello de ser miembro pleno de la sociedad ni pierde nada del valor de su vida”.
El líder de la Santa Sede incluyó un llamado frente a los suicidios: señaló que “la soledad, la angustia y la pérdida de esperanza pueden llegar a ser tan profundas que una persona deje de encontrar razones para continuar viviendo”.