APUNTE.COM.DO.- Una patrulla de la Seguridad del Estado interceptó a la periodista Yoani Sánchez este jueves en La Habana y la introdujo a la fuerza en el vehículo, según el testimonio de una persona que presenció la escena y que fue citado por el periodista Mario J. Pentón en redes sociales, según recogió el portal CubaNet.
«La tiraron a la patrulla y gritaba a todo pulmón que la estaban secuestrando», declaró el testigo. El operativo tuvo lugar en la calle Estancia, cerca del estacionamiento del Ministerio de la Agricultura, en el municipio Plaza de la Revolución.
La fundadora y directora de 14ymedio fue detenida por agentes de la Seguridad del Estado cuando abandonaba su hogar en la capital cubana. Su esposo, el periodista Reinaldo Escobar, dio a conocer el arresto a través de Facebook. La periodista había pasado meses documentando los apagones, las protestas de vecinos y la crisis de agua y electricidad que atraviesa la isla.
La directora de 14ymedio había comunicado a sus colegas que se dirigía al mercado de su barrio, en Nuevo Vedado, y que regresaría en poco tiempo. Dejó su vivienda alrededor de las 9:30 de la mañana del jueves, de acuerdo con la versión difundida por el propio medio.
Diez minutos después de salir, Sánchez consiguió enviar un mensaje de solo cuatro palabras para advertir sobre lo que estaba ocurriendo. A partir de ese momento, sus compañeros de redacción no volvieron a tener noticias de su paradero.
«Ha sido detenida por la Seguridad del Estado hoy en La Habana», publicó Escobar en Facebook. El periodista se encontraba en Madrid al momento de la detención, junto a su hija Luz Escobar, periodista cubana exiliada en España desde 2022.
La detención del jueves no constituye un episodio aislado en la vida de Sánchez durante este año, conforme a lo documentado por CiberCuba, portal de noticias sobre Cuba. En enero, agentes la interceptaron cuando se dirigía a una recepción en la residencia del jefe de misión de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer, y la condujeron de vuelta a su domicilio con prohibición de salir.
En marzo, un agente vestido de civil le impidió abandonar su edificio sin identificarse ni presentar una orden legal. En septiembre la retuvieron en su casa junto a Escobar y otros activistas para impedir que asistiera a un acto en la embajada estadounidense, según consignó el portal.
El arresto de Sánchez se suma al de otros comunicadores independientes detenidos días antes. El lunes 2 de noviembre, la Policía interceptó en la vía pública, en el reparto Santos Suárez, a Adel Bonne Gamboa, colaborador de CubaNet.
«Lo trasladaron a una unidad policial, lo interrogaron, le quitaron sus equipos, lo multaron y lo amenazaron con la cárcel», declaró a Martí Noticias Arailaisy Rosabal, especialista del Observatorio Cubano de Libertad de Prensa y Expresión (OCLE).
A Bonne Gamboa le confiscaron una laptop, un teléfono, una cámara y equipo de audio, y le impusieron una multa de 3.000 pesos al amparo del Decreto-Ley 370, la norma que el régimen utiliza para sancionar la difusión de información en plataformas digitales.
Un día después, el martes 3 de noviembre, fue detenida Camila Acosta, también colaboradora de CubaNet y corresponsal del diario ABC en La Habana. Los agentes la interceptaron cuando se dirigía con su mascota a una consulta veterinaria y la trasladaron esposada en una patrulla.
Acosta quedó en libertad esa misma tarde, tras permanecer varias horas detenida en la estación policial de Playa. «Estuve toda la tarde en un calabozo de la estación policial de Playa. Mañana cuento en detalle lo sucedido», escribió la periodista en Facebook después de su liberación.
Su esposo, el escritor y expreso político Ángel Santiesteban, relató al portal independiente que los agentes justificaron el arresto con una acusación imprecisa: que «por culpa de ella habían golpeado al familiar de un revolucionario». Acosta figura como regulada, con prohibición de salir del país, desde 2019.
Freedom House, organización internacional de defensa de los derechos civiles y políticos, calificó las detenciones de Bonne Gamboa y Acosta como parte de «un esfuerzo más amplio para silenciar el periodismo independiente y ocultar la realidad de la represión en Cuba». La entidad exigió a las autoridades cubanas que liberen de inmediato a los detenidos por ejercer el periodismo.
El OCLE, perteneciente al Instituto Cubano de Libertad de Expresión y Prensa, sostiene que las detenciones, las amenazas de procesos penales y la confiscación de equipos buscan restringir la difusión de información sobre la situación del país, según consignó Martí Noticias.
Al patrón de arrestos recientes se suma el caso de Henry Constantín, director de La Hora de Cuba, quien permanece en prisión preventiva desde el 16 de septiembre en la cárcel de Kilo 7, en Camagüey. Las autoridades lo acusan de desobediencia.
El periodista continúa detenido mientras organizaciones de prensa en el exterior reclaman su liberación y la de los demás comunicadores arrestados en la isla durante los últimos días.