APUNTE.COM.DO.- Las disputas por los escaños del Senado en Alaska y Misisipi seguían sin resolverse este jueves, dos días después de unas elecciones de medio mandato en las que los demócratas lograron una victoria amplia, mientras el presidente Donald Trump planteó una salida para cambiar el desenlace en el estado del norte.

En Alaska, la demócrata Mary Peltola aventaja al senador republicano Dan Sullivan por algo más de 600 votos, con un 48,2% frente al 47,9% de su contrincante, cuando se había escrutado el 75,5% de las papeletas, de acuerdo con datos de la cadena NBC. Un tercer candidato, el republicano Gerald Heikes, solo alcanza el 2,3% de los sufragios.

La elevada proporción de votantes que sufragó por correo, junto con la lentitud de los conteos manuales característicos del territorio, podría postergar la definición hasta el 18 de noviembre, fecha en la que entraría en funcionamiento el mecanismo de votación por orden de preferencia si ningún aspirante logra la mayoría absoluta en la primera ronda.

La contienda estuvo además salpicada por acusaciones sobre una presunta maniobra del equipo de Peltola, al que se atribuyó haber impulsado la inscripción en la boleta de un candidato llamado Daniel J. Sullivan, cuyo nombre se asemeja mucho al del legislador republicano. Según la denuncia, el objetivo habría sido confundir al electorado. La candidata demócrata rechazó esa versión, difundida inicialmente por The New York Times y retomada luego por Trump y su entorno para pedir su descalificación. A través de Truth Social, el mandatario escribió: “Los votos del falso Dan Sullivan, sumados a los del otro ‘inútil’ que los demócratas pusieron en la papeleta, deberían transferirse de inmediato al verdadero Dan Sullivan, y se acabó la elección: él ganaría fácilmente. ¡No hay otra solución justa!”.

En Misisipi, la definición del escaño también continúa pendiente. El demócrata Scott Colom se coloca por delante de la senadora republicana Cindy Hyde-Smith por cerca de 1.200 votos, con el 49% frente al 48,9%, sobre un 95,6% del escrutinio ya completado, según estimaciones de la misma cadena. Esa diferencia se amplió de manera considerable en comparación con un recuento previo, cuando solo 23 votos separaban a los dos postulantes.

Las autoridades establecieron el 10 de noviembre como fecha límite para contabilizar los votos provisionales y así aclarar el resultado en el estado. Si Colom mantiene su ventaja, se convertirá en el primer senador afroamericano de la jurisdicción en más de un siglo, y en el primer legislador demócrata que la representa desde 1982.

El desenlace en ambos distritos determinará el tamaño final de la mayoría demócrata en la cámara alta, que ya suma 54 bancas y podría llegar a 56 si se confirman los triunfos de Peltola y Colom. El Partido Republicano, por su parte, conservó terreno en Florida, aunque cedió posiciones en Texas, Kansas, Maine, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Iowa y Ohio, y mantuvo representación en Míchigan. En la Cámara baja, la oposición recuperó el control con un bloque que podría ampliarse hasta 258 escaños, muy por encima de los 218 necesarios para gobernar esa instancia.

Los comicios del martes también dejaron otros resultados históricos. Keisha Lance Bottoms se convirtió en la primera gobernadora afroamericana de Georgia y del país, mientras que Deb Haaland fue elegida en Nuevo México como la primera gobernadora de origen indígena en la historia de Estados Unidos. Abdul El-Sayed, por su parte, se transformó en el primer senador musulmán tras vencer a un aliado de Trump en Míchigan.

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, resumió el impacto del resultado para su partido: “Esto es, probablemente, lo más parecido a un evento de extinción para los republicanos en muchas partes del país que hayamos visto en los últimos 100 años”.