APUNTE.COM.DO.- El vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, sostuvo este jueves durante la XXX Cumbre Iberoamericana que el contingente militar enviado por su país a Haití para rescatar a cuatro salvadoreños secuestrados por pandillas haitianas no constituye una «fuerza de ocupación» y que su presencia en territorio haitiano es «legítima».

«No es una fuerza de ocupación, no es una decisión unilateral del Salvador de intervenir en Haití, es un arreglo bilateral con las autoridades haitianas que legitima la presencia militar nuestra en esta nación caribeña», declaró Ulloa.

El vicepresidente también aclaró que los secuestrados «no eran fuerzas de combate», sino «asistentes técnicos» que «estaban asignados en las fuerzas de los grupos de Naciones Unidas».

El despliegue de tropas salvadoreñas en Haití se intensificó luego de una emboscada ocurrida el 18 de octubre de 2026 contra un vehículo de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), respaldada por la ONU, en la zona de Santo, en Croix-des-Bouquets, en las afueras de Puerto Príncipe, donde desaparecieron cuatro nacionales salvadoreños.

El Salvador envió un contingente de 2.000 militares, entre ellos miembros de fuerzas especiales, vehículos blindados y apoyo aéreo, que el presidente del país, Nayib Bukele, presentó como una misión para recuperar con vida a los cuatro salvadoreños y negó que se tratara de una invasión.

Tras la intervención militar salvadoreña surgieron voces críticas que cuestionaron su contribución a la paz o que alertaron, como Médicos Sin Fronteras, de una «explosión de violencia».

«Vamos a hacer lo posible, como dijimos, de rescatar a nuestros compatriotas y de ayudar al pueblo haitiano en el combate contra las pandillas y estas estructuras criminales, lo cual ya estamos logrando, sobre todo en la zona de conflictividad donde se desarrollaron estos hechos», subrayó Ulloa.

Además, defendió que los países latinoamericanos tienen «una deuda con la nación haitiana»: «Este es el momento de una solidaridad latinoamericana con la nación haitiana y en El Salvador estamos dispuestos a seguirla».