APUNTE.COM.DO.- Los comicios de mitad de mandato celebrados el 3 de noviembre dejaron a los demócratas al frente del Senado y de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, además de victorias en territorios que durante décadas fueron bastiones republicanos. En sus mensajes de victoria, los principales triunfadores relacionaron el resultado con el costo de vida, la defensa de los servicios públicos, la inmigración y el rechazo a la polarización.
La jornada también produjo cambios de gran impacto en Texas, Georgia, Ohio, Iowa, Kansas, Maine y Michigan. El presidente Donald Trump quedó frente a un Congreso dominado por la oposición para los dos últimos años de su mandato, mientras los candidatos demócratas interpretaron sus victorias como un mandato para atender los problemas económicos y sociales.
La representante estatal Gina Hinojosa, gobernadora electa de Texas, derrotó al republicano Greg Abbott y terminó con tres décadas de control de ese partido sobre la gobernación, de acuerdo con las proyecciones de medios estadounidenses. Desde Austin, afirmó que su confianza en el estado “nunca flaqueó”.
Hinojosa adelantó una agenda enfocada en las escuelas públicas, el uso de los impuestos y la desigualdad. “Se acabaron los días en que nuestras escuelas públicas se trataban como si estuvieran en venta”, declaró, y cuestionó que los beneficios del estado quedaran concentrados en multimillonarios y grandes empresas.
En la contienda por el Senado, el demócrata James Talarico superó al republicano Ken Paxton, quien tenía el respaldo de Trump. El resultado puso fin a una racha de 32 años sin triunfos demócratas en elecciones estatales de Texas y reforzó la posición del partido en la cámara alta.
Talarico recordó que su campaña se enfrentó a “más de USD 300 millones, más que cualquier otra campaña al Senado en la historia de Estados Unidos”. Después dedicó el resultado a quienes dudaban de que alguien atendiera sus reclamos: “Esta noche el mundo los escucha”.
El demócrata Adam Hamilton se convirtió en el primer senador de su partido elegido en Kansas en 94 años, luego de imponerse al republicano Roger Marshall. En Kansas City explicó que los votantes estaban cansados “de los abusadores”, del “caos” y de que se ignorara el sufrimiento de sus vecinos.
Hamilton sostuvo que la elección reflejó un criterio práctico de los votantes. “Los habitantes de Kansas son gente decente, buena gente, pragmática, se preocupan los unos por los otros”, afirmó durante su discurso.
En Maine, Troy Jackson derrotó a la senadora republicana Susan Collins en una de las contiendas más reñidas. El senador electo, de 58 años, evocó su experiencia en la organización laboral y señaló que los trabajadores merecen tener más influencia sobre sus propias vidas.
Jackson también se comprometió a impulsar la abolición del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Afirmó que Estados Unidos puede hacer cumplir sus leyes sin renunciar a “nuestra humanidad”, y cuestionó las separaciones familiares y las actuaciones de agentes que, según dijo, aterrorizan a las comunidades.
En Iowa, el demócrata Josh Turek venció a la republicana Ashley Hinson, respaldada por Trump, y será el primer senador demócrata del estado en más de una década. “Esta noche, Iowa, hemos demostrado una vez más que lo imposible es posible”, manifestó.
Turek propuso reconstruir un estado donde las familias no tengan que sostenerse con dos o tres empleos, los agricultores puedan conservar sus tierras y el lugar de residencia no determine el acceso a la atención médica. Su triunfo llegó después de tres victorias presidenciales consecutivas de Trump en Iowa.
La exalcaldesa de Atlanta Keisha Lance Bottoms ganó la gobernación de Georgia y será la primera mujer negra elegida para gobernar un estado de Estados Unidos, además de la primera mujer en ocupar ese cargo en Georgia. Al asumir su triunfo, se identificó como la 84.ª gobernadora del estado.
“Sin importar por quién hayan votado esta noche, seré gobernadora de toda Georgia”, expresó Lance Bottoms, en un mensaje dirigido también a quienes no apoyaron su candidatura.
En Ohio, la demócrata Amy Acton fue elegida gobernadora con un discurso centrado en la unidad y en su historia personal. Contó que sufrió abusos y abandono durante su niñez y que nunca imaginó pasar de la indigencia a la medicina y luego a la gobernación.
Acton afirmó que Ohio había optado por “la unidad y la decencia” frente a “la división y el odio”. “No confundan la bondad con la debilidad”, dijo ante sus seguidores.
En Michigan, Abdul El-Sayed ganó el escaño vacante en el Senado y se convirtió en el primer musulmán elegido para esa cámara. El resultado preservó un puesto clave para los demócratas en la disputa por su mayoría legislativa.
El-Sayed rechazó que su nombre o su fe fueran responsables de las dificultades económicas de los votantes.