APUNTE.COM.DO.- La victoria del Partido Demócrata en las elecciones de medio término de Estados Unidos, con la que los republicanos perdieron el control de las dos cámaras del Congreso, generó este miércoles reacciones de gobiernos y líderes internacionales, que expresaron satisfacción, lanzaron advertencias sobre la política exterior de Donald Trump o llamaron a preservar las relaciones con Washington.

Los resultados de los comicios del martes 3 de noviembre fueron vistos por varios dirigentes europeos como un rechazo a las políticas del presidente estadounidense, mientras que Rusia y China indicaron que sostendrán sus posiciones sin importar el nuevo equilibrio de fuerzas en el Congreso.

El cambio político también crea expectativas en torno a la guerra con Irán, el respaldo militar a Ucrania, los vínculos comerciales y las políticas arancelarias de Estados Unidos.

Los demócratas lograron triunfos en estados tradicionalmente republicanos, impulsados por el descontento de los votantes con el costo de la vida, las secuelas económicas del conflicto con Irán y la gestión de Trump.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, fue uno de los dirigentes que reaccionó con mayor firmeza. A través de su cuenta en X, afirmó que los estadounidenses votaron contra las políticas que empobrecen a la población, el odio, el machismo, el negacionismo climático y los privilegios de las élites.

Sánchez relacionó los resultados con el retroceso de movimientos políticos de derecha y sostuvo que una situación similar podría darse en España.

El primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, describió la victoria demócrata como una señal de cambio entre los votantes estadounidenses. En declaraciones a Reuters, consideró que ahora tendrán más influencia en Washington dirigentes cuyas posiciones están más cerca de las de Noruega, sobre todo en cambio climático, ayuda al desarrollo y política exterior.

La vicepresidenta del Parlamento Europeo, Christel Schaldemose, se mostró moderadamente optimista ante la posibilidad de que el nuevo Congreso favorezca el respaldo a Ucrania, la transición energética y las relaciones internacionales. No obstante, advirtió que Europa debe seguir fortaleciendo su capacidad para actuar de forma independiente de Estados Unidos.

En Francia, el ministro de Economía, Roland Lescure, indicó que el resultado electoral genera dudas sobre cómo reaccionará Trump en los dos años que le quedan de mandato. El funcionario sostuvo que el mandatario podría cambiar algunas de sus políticas, en especial las vinculadas a los precios de los combustibles y su intervención en conflictos internacionales, aunque admitió que también podría mantener su postura.

Desde Alemania, Alice Weidel, codirigente del partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD), atribuyó parte de la derrota republicana al incumplimiento de la promesa de Trump de evitar una política exterior intervencionista.

En contraste, el primer ministro checo, Andrej Babiš, advirtió que la nueva composición del Congreso podría generar enfrentamientos entre el Ejecutivo y el Legislativo, con vetos, investigaciones y posibles iniciativas de destitución. Votantes latinos que habían respaldado a Trump en 2024 optan por los demócratas

El Gobierno ruso reaccionó con cautela a la victoria demócrata. El viceministro de Relaciones Exteriores, Serguéi Riabkov, declaró a la agencia estatal RIA que la dirigencia demócrata mantiene una posición marcadamente negativa hacia Rusia, y agregó que la política exterior de Moscú, incluida su actuación en Ucrania, no depende de los resultados electorales de otros países.

Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, expresó su esperanza de que el resultado no afecte los esfuerzos diplomáticos de Trump para buscar una salida al conflicto ucraniano.

China adoptó una posición menos confrontativa. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Mao Ning, afirmó que las elecciones son un asunto interno estadounidense y manifestó la disposición de Pekín a continuar cooperando con Washington. La funcionaria indicó que China pretende mantener los acuerdos alcanzados entre los presidentes Xi Jinping y Donald Trump, reforzar la comunicación bilateral y gestionar sus diferencias.

En Japón, el secretario jefe del Gabinete, Minoru Kihara, sostuvo que la alianza con Estados Unidos seguirá siendo fundamental para la seguridad japonesa, con independencia del resultado electoral.

Taiwán también reiteró que mantendrá una política de cooperación con ambos partidos estadounidenses, especialmente en seguridad, comercio, tecnología y educación.

En Irán, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, consideró que la derrota republicana representa un mensaje de los estadounidenses contra el conflicto militar. El dirigente, que además participa en las negociaciones con Washington, sostuvo que los votantes habían expresado su oposición a la guerra y advirtió al Gobierno estadounidense sobre las consecuencias de ignorar esa posición.

Las declaraciones se producen en medio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ha elevado los precios internacionales del petróleo y aumentado las presiones sobre el costo de la vida.

En Israel, dirigentes de la oposición también analizaron las posibles consecuencias del triunfo demócrata para las relaciones bilaterales. Yair Golan advirtió que la permanencia de Benjamin Netanyahu en el poder podría aumentar las tensiones.Los primeros resultados de las legislativas favorecen a los demócratas en Estados Unidos