APUNTE.COM.DO.- El primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, reiteró el compromiso de su administración de recuperar el control de todo el territorio nacional mediante una estrategia conjunta de las fuerzas de seguridad, con la que pretende desarticular el control que mantienen los grupos armados en varias zonas del país caribeño.
En una conferencia de prensa dedicada por completo a la crisis de violencia, el jefe de Gobierno explicó los alcances de su plan y afirmó que el propósito central es "poner fin al dominio de las pandillas y restaurar la autoridad del Estado" a través de operativos contundentes.
Para alcanzar ese objetivo, Fils-Aimé señaló que la Policía Nacional, junto a las Fuerzas Armadas y las fuerzas de reacción, "unifican sus fuerzas alrededor de una estrategia común", con el respaldo logístico de varios países aliados y, de manera particular, de El Salvador y su presidente Nayib Bukele.
Wilson Joseph plantea un diálogo en el país.
Sobre el futuro inmediato de los criminales, el primer ministro fue enfático al advertir desde su cuenta oficial en redes sociales que, con las nuevas medidas de seguridad, "¡las pandillas no podrán dormir tranquilos!", dejando claro que las autoridades no darán tregua a las estructuras delictivas que atemorizan a la población.
Fils-Aimé también se refirió a los sectores encubiertos que facilitan o financian el crimen organizado y garantizó que los cómplices denominados "pandillas con corbata" o "pandillas con zapatos" no quedarán impunes, porque "todo caerá bajo sanciones" rigurosas y apegadas a la ley.
ONU y El Salvador
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) aclaró que la gran mayoría de los militares salvadoreños desplegados recientemente en Haití no forma parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), por lo que sus operaciones quedan fuera del alcance del mandato y de los mecanismos de presentación de informes de la Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas en ese país.
La precisión la hizo Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres, al responder preguntas sobre el aumento de la presencia militar salvadoreña y una comunicación atribuida a Wilson Joseph, líder de la banda criminal 400 Mawozo, en la que solicita la mediación del organismo internacional.
"La gran mayoría de ellos no están desplegados bajo la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) y, por lo tanto, quedan fuera del alcance del mandato y los informes de la Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas", precisó Dujarric.
El pronunciamiento se produce después de que El Salvador reforzara su presencia militar en territorio haitiano, tras la desaparición de cuatro miembros de su contingente que fueron atacados por grupos armados el pasado 18 de octubre.
Desde entonces, las autoridades salvadoreñas han movilizado miles de efectivos, incluidos militares de unidades especializadas, en una operación orientada a recuperar a sus compatriotas y enfrentar a las organizaciones criminales que controlan amplias zonas de Puerto Príncipe.
Advertencia
Dujarric explicó que la Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas en Haití tiene como responsabilidad proporcionar asistencia logística y operativa a los integrantes de la Fuerza de Supresión de Pandillas, conforme a su mandato y a las disposiciones relacionadas con la debida diligencia en materia de derechos humanos.
Sin embargo, aclaró que las obligaciones de protección de la población civil no se limitan a los militares integrados formalmente a esa misión.
En ese sentido, la ONU advirtió que todas las operaciones de seguridad desarrolladas en Haití, independientemente de quién las ejecute, deben respetar las normas internacionales.
"Todas las operaciones de seguridad llevadas a cabo en Haití, ya sea en el marco del GSF o por las autoridades nacionales y sus socios, deben llevarse a cabo en plena conformidad con el derecho internacional aplicable, incluido el derecho internacional de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario", sostuvo el portavoz.
El organismo también insistió en que la transparencia y la rendición de cuentas constituyen condiciones esenciales para mantener el respaldo internacional a las operaciones de seguridad y garantizar la protección de los civiles.
Dujarric confirmó que las Naciones Unidas recibieron una comunicación con la firma de Wilson Joseph, líder de la banda 400 Mawozo.
Cifras oficiales
— Víctimas
En lo que va de año se registran más de 5,700 fallecidos por la violencia, según datos de las Naciones Unidas. La escalada de violencia incluye el secuestro de cuatro técnicos en aviación de El Salvador en una emboscada.
Joseph: "Haití está cansado de armas"
Inseguridad. El jefe de la organización criminal haitiana 400 Mawozo, Wilson Joseph, alias Lanmò San Jou, aseguró que el pueblo haitiano está cansado de las armas, la violencia y la muerte, por lo que consideró necesario abrir un proceso de diálogo que permita poner fin a los enfrentamientos que mantienen sumido al país en una profunda crisis de seguridad.
"Haití no puede continuar en una crisis donde unos matan a otros, mientras el diálogo, la conciencia, la justicia y la reconciliación nacional pueden abrir el camino hacia una solución duradera", plantea el cabecilla criminal en un comunicado difundido este martes a través de su denominada Oficina de Comunicaciones.
El líder de banda pidió la intervención de la ONU.