APUNTE.COM.DO.- El primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, declaró este martes que su Gobierno mantiene la firme determinación, junto al respaldo de El Salvador, de poner fin a las bandas armadas que generan terror en el país, con el fin de devolver la seguridad a todo el territorio y poder organizar elecciones confiables.

"Entramos en una etapa decisiva (...) Hemos llegado a 4,000 soldados de las fuerzas internacionales en Haití. Con este refuerzo, las pandillas ya no podrán dormir", expresó Fils-Aimé en una declaración acompañado por los responsables de seguridad nacionales e internacionales, en la que además lanzó una advertencia a los grupos armados: "su tiempo se está agotando".

La cifra de 4,000 soldados internacionales mencionada por el primer ministro corresponde a la suma de los más de 2,000 militares enviados por el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, y el contingente de diversos países que integran la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, en inglés), creada por mandato del Consejo de Seguridad de la ONU.

"Con el apoyo de varios países aliados, en particular, de El Salvador y su presidente, Nayib Bukele, la Policía Nacional de Haití, las Fuerzas Armadas y la GSF están uniendo fuerzas en torno a una estrategia común. Nuestro objetivo es claro: acabar con el dominio de las pandillas y restaurar la autoridad del Estado", añadió.

Bukele envió el mes pasado más de 2,000 soldados a Haití con el objetivo inicial de participar en la búsqueda de cuatro militares salvadoreños de la GSF desaparecidos desde el 18 de octubre, tras ser emboscados por bandas armadas en Croix-de-Bouquets, en las afueras de Puerto Príncipe.

Fils-Aimé agradeció a Bukele por haber entendido la batalla que libra Haití, similar a la que el mandatario salvadoreño enfrentó contra las pandillas de su país.

"Él vivió la batalla y salió de ella. No solo ha comprendido la batalla, sino que viene a ponerse al lado del pueblo haitiano para ayudarnos a que no duerman ni las pandillas con sandalias ni las pandillas con corbata", afirmó, en una aparente referencia a quienes financian a estos grupos armados.

También resaltó la labor de la GSF, de la que dijo está en Haití para respaldar la lucha contra las bandas, y aseguró que se han puesto a disposición de las fuerzas de seguridad nacionales más de 100 blindados.

"Es el Estado haitiano el responsable de la dirección política y estratégica de la batalla contra la inseguridad", manifestó el primer ministro para rebatir las críticas de quienes sostienen que la tropa salvadoreña actúa de forma autónoma.

Según el jefe del Gobierno, las fuerzas internacionales no están en Haití para sustituir al Estado, sino para "apoyarlo, reforzar nuestra capacidad y ayudarnos en la batalla que libramos para desarraigar a las pandillas".

Fils-Aimé subrayó que la determinación de combatir a las bandas armadas no implica violar la ley. "Al contrario, es cuando las amenazas son más graves que el Estado debe dar muestras de mayor disciplina y responsabilidad y de más respeto por los derechos humanos", continuó.

"Todas las operaciones que se realicen, sea cual sea la fuerza presente en el territorio nacional, se harán con respeto a la ley del país y a los compromisos internacionales firmados por Haití", insistió.

El primer ministro aclaró: "No estamos en guerra contra el pueblo. Luchamos contra las pandillas que mantienen al pueblo como rehén. Los civiles deben ser protegidos. Los bandidos deben ser sancionados. No toleraremos abusos, malos tratos, actos de violencia ilegales ni ninguna violación de los derechos humanos".

De acuerdo con Fils-Aimé, las fuerzas de seguridad están desplegadas en varios frentes del área metropolitana de Puerto Príncipe, entre ellos los distritos de Kenscoff, Pétion-Ville y Gressier, y anunció operaciones en los departamentos de Oeste y Artibonite, e incluso en la Meseta Central.

La violencia y la inestabilidad política en Haití han impedido celebrar elecciones en los últimos años, y la última fecha fijada para la primera vuelta de los comicios presidenciales y legislativos, el 13 de diciembre, fue trasladada al 18 de julio de 2027.