APUNTE.COM.DO.- Tres candidatos de ascendencia dominicana compiten este martes por escaños en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, en unos comicios de medio término que también marcarán la salida del Congreso de Adriano Espaillat, el primer dominicano que llegó al Congreso federal estadounidense.

Espaillat, representante desde 2017 del distrito congresual 13 de Nueva York, quedó fuera de la contienda de noviembre tras perder las primarias del Partido Demócrata frente a Darializa Ávila Chevalier, una dirigente de 32 años e hija de inmigrantes dominicanos.

Esa derrota puso fin a sus aspiraciones de alcanzar un sexto mandato consecutivo y supone un cambio significativo en el liderazgo político de la comunidad dominicana en Estados Unidos.

Ávila Chevalier aspira ahora a ocupar el escaño que dejará Espaillat, correspondiente a una demarcación que abarca sectores del Alto Manhattan y El Bronx, donde reside una importante población de origen dominicano.

La candidata, vinculada a organizaciones comunitarias y al movimiento progresista demócrata, ha centrado sus propuestas en la defensa de los inmigrantes, el acceso a viviendas asequibles y la protección de los inquilinos. De resultar electa, se convertiría en la primera mujer de ascendencia dominicana en representar ese distrito en el Congreso estadounidense.

Otro de los aspirantes es Tonty Enmanuel «Manny» Rutinel, hijo de una inmigrante dominicana, quien compite por el distrito congresual 8 de Colorado bajo la bandera del Partido Demócrata.Tres dominicanos buscan escaños en Congreso de EE. UU.; Adriano Espaillat queda fuera

Tonty Enmanuel «Manny» Rutinel es hijo del dirigente político dominicano Tonty Rutinel, aunque se crió con su madre en Estados Unidos.

Rutinel, abogado y economista, fue miembro de la Cámara de Representantes de Colorado y busca desplazar al congresista republicano Gabe Evans en uno de los distritos más competitivos del país.

La tercera figura es Analilia Mejía, de ascendencia dominicana y colombiana, quien aspira a conservar el escaño del distrito 11 de Nueva Jersey.

Mejía llegó a la Cámara de Representantes mediante una elección especial celebrada en abril de este año y ahora procura obtener un mandato completo de dos años.

Su trayectoria incluye la dirección política de la campaña presidencial de Bernie Sanders en 2020 y responsabilidades en el Departamento de Trabajo durante la administración de Joe Biden.

La participación política dominicana se extiende también a la legislatura de Nueva York, donde cinco representantes de ese origen buscan renovar sus mandatos en la Asamblea estatal.

Se trata de Manny de los Santos, George Álvarez, Amanda Séptimo, Yudelka Tapia y Karines Reyes, quienes representan diferentes distritos de Nueva York, particularmente en sectores con una importante presencia de inmigrantes dominicanos.

Asimismo, Josh Taveras aspira a un escaño en el Senado estatal de Nueva York, por el distrito 8 de Long Island.

La salida de Adriano Espaillat constituye uno de los acontecimientos de mayor trascendencia para la representación política dominicana en Washington.

Nacido en Santiago de los Caballeros, Espaillat hizo historia en 2016 al convertirse en el primer inmigrante dominicano elegido a la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

Su trayectoria política incluye su paso por la Asamblea y el Senado del estado de Nueva York, antes de llegar al Congreso federal, donde se destacó por su defensa de las comunidades inmigrantes y sus posiciones sobre vivienda, educación y derechos civiles.

Aunque dejará su escaño al concluir el actual período legislativo, su trayectoria abrió el camino a una nueva generación de dirigentes de origen dominicano que busca ampliar su presencia en la política estadounidense.

Las elecciones de este martes determinarán si esa representación se mantiene en Nueva York y consigue extenderse a otros estados, en una jornada que también definirá el control del Congreso y la capacidad de acción del presidente Donald Trump durante los últimos dos años de su mandato.