APUNTE.COM.DO.- El Banco Central del Paraguay (BCP) resolvió por unanimidad iniciar el procedimiento de resolución de Ueno Bank después de comprobar que su índice de solvencia había descendido por debajo del 50% del mínimo exigido. La crisis deja bloqueados recursos del Estado, de jubilados y de miles de ahorristas privados.

El anuncio se produjo en la madrugada de este martes y provocó de inmediato el cierre completo de los servicios de la entidad. Los usuarios reportaron que no podían realizar operaciones ni en cajeros automáticos ni a través de la banca en línea.

“Procedimos al cierre de la entidad, por lo tanto, ni la aplicación, ni las tarjetas, ni ningún servicio de la entidad está activo a partir de la fecha”, confirmó Liana Caballero, integrante del Directorio del BCP, durante una conferencia de prensa.

El punto central del escándalo son los recursos públicos comprometidos en la entidad. Alrededor de 380 millones de dólares del estatal Instituto de Previsión Social (IPS) —que abarcan depósitos de aproximadamente 32.000 jubilados— permanecen atrapados en Ueno Bank, junto con fondos de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) y de la represa binacional de Itaipú.

Tanto los activos como los pasivos de Ueno Bank quedaron congelados desde que el BCP comunicó el inicio del proceso de resolución. No obstante, el presidente del organismo, Carlos Carvallo, buscó enviar un mensaje de tranquilidad: “La institución informará los mecanismos para la recuperación de los fondos por parte de los ahorristas cubiertos por la garantía”, afirmó.

El proceso pone en marcha los mecanismos del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), que ampara hasta 75 salarios mínimos mensuales por persona física o jurídica, lo que equivale a 228.300.000 guaraníes (cerca de USD 38.622). Los depósitos que excedan ese monto quedarán sujetos al resultado del balance de exclusión de activos y pasivos que realice la Superintendencia de Bancos.

“Del lado nacional tenemos que hacer el balance de exclusión de activos y pasivos para ver hasta dónde se podría cubrir cuando supere los 75 salarios mínimos”, explicó Caballero. Al mismo tiempo, alrededor de 120 funcionarios del BCP ya fueron destinados a las sucursales de Ueno para comenzar el proceso de conciliación. “El BCP va a desplegar toda su fuerza para que el proceso sea lo más rápido posible y la prioridad siempre van a ser los pequeños ahorristas”, subrayó Carvallo.

El miembro del Directorio Marco Aurelio González detalló que el BCP cuenta con un plazo máximo de 15 días desde el inicio del proceso de resolución para completar el balance de exclusión, aunque aclaró que trabajan para acortar ese tiempo.

“Se congela hasta que el BCP haga el balance de exclusión y cada depositante va a poder seguir operando en la entidad de su preferencia”, señaló. Los activos y pasivos serán transferidos eventualmente “a otras entidades a través de un proceso competitivo”, añadió.

Carvallo describió la intervención como el “desenlace de varios meses de trabajo técnico” que comenzaron en junio, cuando la Superintendencia de Bancos detectó indicios de créditos concedidos por Ueno a empresas vinculadas al grupo controlador de la entidad. La documentación formal de esas firmas “no permitía establecer directamente su vinculación con el grupo controlador”, por lo que fue necesario un análisis de trazabilidad de los recursos. A ello se sumaron el deterioro de los indicadores de liquidez, debilidades en las carpetas crediticias y la activación de servicios informáticos sin justificación respaldada.

El titular del BCP justificó también el silencio previo del organismo: “La difusión de información sensible contribuyó a acelerar el deterioro de la liquidez de la entidad”, afirmó, y añadió que el BCP debió desplegar “una estrategia de actuación prudente que evitara acelerar el deterioro de la situación financiera”.

La figura que concentra las mayores tensiones políticas es el propio Carvallo, quien presidió la Financiera Ueno —antecesora de Ueno Bank— antes de asumir como titular del BCP en 2023. El funcionario anunció que ya firmó su dimisión, aunque aclaró que permanecerá de forma provisional en el cargo. “Mi renuncia está firmada de antemano por la simple razón de que el BCP necesita tranquilidad para hacer su trabajo”, declaró, y agregó que “los hechos que se desencadenaron” exigieron su permanencia para garantizar que el proceso transcurra por el “curso adecuado”.

Por su parte, el presidente Santiago Peña vendió sus acciones en abril de 2025, según el diario ABC Color. El impacto político llegó hasta el vicepresidente Pedro Alliana, quien la víspera del anuncio puso “en pausa” su precandidatura presidencial por el gobernante Partido Colorado y se declaró dispuesto a apoyar a Peña a “arreglar la casa” frente a la “crisis financiera” que, aseguró, atraviesa el país.

Carvallo insistió en que la situación de Ueno Bank es “un hecho puntual y aislado” y que el sistema financiero paraguayo en general “se mantiene sólido y saludable”.