APUNTE.COM.DO.- El monarca británico Carlos III admitió este martes ante los jefes de Gobierno reunidos en la cumbre de la Mancomunidad de Naciones (Commonwealth) que la trata de esclavos constituye un «capítulo vergonzoso de la historia» del Reino Unido, nación que afronta reclamaciones de reparaciones por parte de sus antiguas colonias.

«Ese capítulo vergonzoso de la historia llena mi corazón de horror y mi alma de la más profunda tristeza personal», declaró el rey durante su intervención en el encuentro que se desarrolla en Antigua y Barbuda.

El soberano señaló que el comercio transatlántico de esclavos «sigue proyectando una sombra» sobre las islas caribeñas y sobre otros integrantes de la Commonwealth.

Igualmente, expresó su compromiso de atender «los errores del pasado mediante acciones para el futuro», sin hacer referencia a indemnizaciones económicas. Entre esas acciones citó el acceso a la educación y al empleo, el comercio dentro de la Mancomunidad y la capacidad de resistencia frente al cambio climático.

Dado su carácter de monarca constitucional, Carlos III no está facultado para asumir disculpas formales ni reparaciones sin el respaldo del Ejecutivo británico, de ahí que durante su actual gira por el Caribe haya manifestado su pesar.

Tres días antes, el primer ministro británico, Andy Burnham, se había declarado «abierto» a que el Reino Unido presente una disculpa oficial y expresó su intención de plantear un «diálogo» sobre la materia, aunque descartó la posibilidad de compensaciones económicas.

En un texto publicado en el periódico inglés The Guardian, el líder laborista sostuvo que «mantener estas conversaciones difíciles para salvaguardar la Mancomunidad de cara al futuro es lo correcto», pero aclaró que no considera que las reparaciones económicas sean «la respuesta adecuada».

«No creo que los británicos de hoy deban ser considerados responsables de injusticias históricas —por muy atroces que fueran— ocurridas en otra época, bajo leyes distintas y en las que ellos no tuvieron ninguna participación personal», afirmó.

Después de esas declaraciones, el presidente de la Comisión de Reparaciones de la Comunidad del Caribe (Caricom), Sir Hilary Beckles, valoró la oferta de diálogo pero criticó que se excluyeran las compensaciones.

«En los últimos años, el Reino Unido ha esgrimido múltiples razones por las cuales las reparaciones no deberían figurar en la agenda. Cada una de ellas ha sido refutada (por parte de Caricom)», censuró el día anterior mediante un comunicado.

Beckles recalcó que para los pueblos del Caribe este tema es «prioritario» y que los gobiernos de la región han expresado su compromiso con «un diálogo basado en la decencia» con el Reino Unido y con otros países europeos.

La Commonwealth agrupa a 56 países vinculados al Reino Unido, entre los que figuran la mayoría de los miembros de Caricom, antiguas colonias británicas en el Caribe.