APUNTE.COM.DO.- Cuando el presidente Donald Trump concluyó su alocución de cierre, de una hora de duración, frente al Estanque Reflectante del Monumento a Lincoln este lunes, el agua de la piscina a sus espaldas ya se había calmado y reflejaba como un espejo el Monumento a Washington y el cielo gris de noviembre.

Aunque el estanque por fin funcionaba como la administración siempre lo había deseado, no queda claro que el mandatario estuviera haciendo lo mismo.

Su discurso, presentado como el mensaje final dirigido al electorado antes de la elección de un nuevo Congreso esta semana, no ofreció el contraste de alto nivel con los demócratas que algunos republicanos aguardaban. En su lugar, fue una exposición sobria y muy pormenorizada de todos los problemas que Trump afirmó haber resuelto en la infraestructura hidráulica del estanque, que tiene 2.000 pies de largo (unos 600 metros), entre ellos tuberías oxidadas, juntas antiguas, varillas de refuerzo reajustadas y una "enorme cantidad de algas".TrumpReflectPool Trax .00_00_14_18.Still001.jpgGettyImages-2303173074.jpgEl presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pronuncia un discurso en el estanque reflectante del Monumento a Lincoln —reabierto tras meses de reparaciones— antes de las elecciones de mitad de mandato, en Washington, el 2 de noviembre.GettyImages-621793900.jpg