APUNTE.COM.DO.- La Embajada de Estados Unidos en República Dominicana pidió este lunes a la ciudadanía estar atenta frente a posibles fraudes asociados a invitaciones para participar en conferencias en territorio estadounidense que llegan por correo electrónico.

El aviso se dio a conocer por medio de su columna semanal «Pregúntale al cónsul», donde la sede diplomática detalla cómo reconocer estos engaños y así evitar perjuicios económicos o la entrega de datos personales.

Entre las señales de alerta más frecuentes, la embajada mencionó las invitaciones que no fueron solicitadas, en especial los correos electrónicos inesperados que ofrecen asistir a conferencias en Estados Unidos.

También advirtió sobre quienes prometen garantizar la aprobación de una visa. Al respecto, aclaró que ningún organizador de eventos tiene la capacidad de asegurar ese resultado, ya que la decisión recae de manera exclusiva en los funcionarios consulares estadounidenses.

Otra modalidad de fraude identificada consiste en cobrar por cartas de invitación y documentos que aparentan ser oficiales, alegando que son requisitos para el trámite de la visa.

La legación recomendó desconfiar de los organizadores que piden transferencias bancarias, pagos con criptomonedas o a través de aplicaciones de pago entre particulares que no ofrecen protección al comprador.

Igualmente, señaló como indicios de fraude los documentos falsificados, las firmas alteradas, las agendas poco precisas, los lugares que no están confirmados y los panelistas cuya participación no se puede comprobar.

Asimismo, pidió poner atención a páginas web que imitan organizaciones legítimas, a errores ortográficos y gramaticales, y a remitentes y datos de contacto sospechosos.

Para evitar caer en estos engaños, la Embajada de Estados Unidos aconseja comprobar de forma independiente la legitimidad de las conferencias y de sus organizadores, apoyándose en páginas oficiales y en contactos institucionales conocidos.

Por último, recomendó realizar las solicitudes de visa únicamente por los canales oficiales del Gobierno estadounidense y evitar a intermediarios que prometan garantizar su aprobación.