Un expositor que aparece en un video sostiene que las personas deben reconocer y celebrar cuando alcanzan una meta o superan una situación estresante. A su juicio, ese paso permite cerrar el ciclo emocional que comenzó con una preocupación o una expectativa.

El hombre describe cuatro etapas: tensión, acción, resolución y celebración. Afirma que un estudio realizado en Europa, Estados Unidos, Australia y Latinoamérica habría encontrado que esta última fase suele omitirse en la región latinoamericana.

Como ejemplo, menciona alcanzar un objetivo laboral. Después del esfuerzo y de resolver el problema, propone detenerse a reconocer el resultado, en lugar de pasar de inmediato a fijar una meta más grande.

El expositor también sostiene que en Latinoamérica las personas suelen expresar sus inconformidades sin plantear soluciones, mientras que en otras regiones, según su descripción, las quejas suelen acompañarse de propuestas. El fragmento, sin embargo, no ofrece el nombre completo del estudio, sus autores, metodología ni datos que permitan verificar esa comparación.

El planteamiento vincula esa conducta con la tendencia a posponer la felicidad hasta conseguir una casa, un vehículo o una relación determinada. Cuando esas expectativas se cumplen, afirma, algunas personas dejan de disfrutar el logro y enseguida aspiran a algo más.

La reflexión concluye con un llamado a no postergar la celebración de los logros cotidianos y a vivir el presente, en vez de esperar a que se cumplan todas las expectativas personales.

Ramiro Estrella, periodista y abogado, director ejecutivo de Apunte.com.do