APUNTE.COM.DO.- Una frase popularmente atribuida al expresidente estadounidense Ronald Reagan plantea que el dinero no puede comprar la felicidad, aunque sí puede permitir vivir experiencias que luego se convierten en recuerdos valiosos.

La reflexión invita a mirar más allá de las posesiones. Un viaje, una reunión familiar o un momento compartido pueden permanecer en la memoria mucho después de que se haya olvidado cuánto costaron.

El dinero facilita algunas experiencias, pero el valor de esos recuerdos depende también de las personas con quienes se viven y del significado que tienen para cada quien.

«El dinero no puede comprar la felicidad, pero puede darte una mejor clase de recuerdos».