APUNTE.COM.DO.- La oposición de Polonia informó que llevará al Parlamento una moción de censura contra el primer ministro Donald Tusk, en un contexto de fuerte tensión por el control del Tribunal Constitucional. El anuncio lo hizo el ex primer ministro Mateusz Morawiecki, líder del partido Ley y Justicia (PiS), quien indicó que su formación impulsará la iniciativa para retirar al Gobierno de Tusk y planteó la creación de una administración técnica encabezada por el expresidente del Parlamento Marek Jurek, que se mantendría hasta la celebración de nuevos comicios.

Sobre Jurek, Morawiecki declaró ante la prensa: "Es un político bien considerado y consolidado. También puede recibir el apoyo de amplios grupos políticos, calmar la situación y lograr un compromiso".

La decisión de la oposición se produjo luego de una escalada institucional en el Tribunal Constitucional. La jueza Anna Korwin-Piotrowska suspendió el viernes por un mes al presidente del organismo, Bogdan Swieczkowski, y a su adjunto, Bartlomiej Sochanski. Después de esa resolución, Korwin-Piotrowska asumió la dirección del tribunal.

Swieczkowski rechazó la medida y el partido Ley y Justicia la calificó de ilegal. El conflicto llevó al despliegue de agentes policiales en los alrededores de la sede del Tribunal Constitucional en Varsovia, donde varios cientos de manifestantes exigieron la restitución del presidente del órgano.

En ese escenario, el presidente de Polonia, Karol Nawrocki, interrumpió un viaje oficial que realizaba a Senegal y regresó durante la noche a Varsovia. Al llegar, se trasladó a la sede del tribunal y convocó consultas urgentes con los partidos representados en el Parlamento para analizar la situación.

"Esta noche se produjo una violación del orden público en la República de Polonia y una toma forzosa de un órgano constitucional", afirmó Nawrocki en un mensaje leído por uno de sus colaboradores frente al edificio. El mandatario también consideró que los hechos representaban una amenaza para la seguridad interna del país.

La confrontación entre el Gobierno, la Presidencia y la oposición se centró en el control del Tribunal Constitucional, una institución que acumula disputas desde 2015. En ese año, Ley y Justicia intentó nombrar magistrados para plazas que el Gobierno anterior ya había cubierto. Con el tiempo, los candidatos respaldados por PiS lograron la mayoría dentro del órgano.

Críticos dentro y fuera de Polonia cuestionaron entonces la independencia del tribunal y sostuvieron que dejó de cumplir con los estándares de imparcialidad que se exigen a una corte constitucional. El conflicto se prolongó durante los ocho años de Gobierno de PiS, hasta que llegó al poder la coalición encabezada por Tusk en 2023.

Desde entonces, el Ejecutivo defendió una reforma judicial destinada a restablecer el Estado de derecho. "Este proceso es difícil, a veces doloroso, y requiere acciones decisivas. No existe otra manera", señaló Tusk en X tras los incidentes del viernes.

El Gobierno promovió en los últimos meses el nombramiento de seis nuevos integrantes del Tribunal Constitucional. Sin embargo, Nawrocki solo aceptó tomar juramento a dos de ellos. A su vez, el presidente, aliado político de PiS, también rechazó antes la designación de tres de los seis jueces elegidos por el Parlamento.

Para presentar una moción de censura en Polonia se necesitan al menos 46 diputados y la propuesta debe incluir un candidato alternativo para el cargo de primer ministro. El aspirante debe reunir una mayoría absoluta de 231 votos en un plazo mínimo de siete días desde la presentación.

El Parlamento polaco tiene 460 escaños y la oposición controla 212, por lo que PiS necesitaría sumar apoyos externos para que la moción prosperara.