APUNTE.COM.DO.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, rechazó este sábado que el Gobierno estadounidense haya colaborado en la salida de Brasil de Flávio Bolsonaro, quien se trasladó a Miami después de perder los comicios presidenciales y mientras afronta una investigación por corrupción.
«No participamos en ninguno de los preparativos que hizo para salir. Al menos, el Gobierno estadounidense no estuvo involucrado directamente en ninguno de esos movimientos», declaró Rubio durante la rueda de prensa con la que concluyó la reunión de ministros de Exteriores del G20 celebrada en Atlanta.
El secretario de Estado añadió que Bolsonaro ya contaba con anteriormente con una visado estadounidense y que la única decisión adoptada por el presidente Donald Trump consistió en autorizar su entrada al país.
«El presidente dejó claro que, si llegaba a un puerto de entrada de Estados Unidos, se le permitiría ingresar al país mediante un permiso temporal de entrada, y así fue», señaló.
El excandidato presidencial, su esposa y sus dos hijas atravesaron la frontera entre Brasil y Argentina y abordaron un avión privado en Puerto Iguazú. Después de hacer escala en Guayaquil (Ecuador), llegaron el miércoles a Miami.
De acuerdo con fuentes citadas por el diario The New York Times, Jason Miller, uno de los asesores de Trump, se habría encargado de gestionar el avión privado en el que voló la familia Bolsonaro.
El episodio ha incrementado la tensión entre la Administración de Trump y el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, quien venció a Bolsonaro en las elecciones del domingo anterior.
En el marco de la reunión de Atlanta, Rubio se encontró con el canciller brasileño, Mauro Vieira, por primera vez desde que Bolsonaro arribó a Estados Unidos.
Rubio confirmó que pudo conversar con Vieira y señaló que probablemente volverán a coincidir en noviembre durante el G7 que se celebrará en Francia.