APUNTE.COM.DO.- El líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, se reunió este sábado con los altos mandos militares del país y les ordenó responder a cualquier ataque estadounidense o israelí con una "respuesta sin restricciones geográficas".

"Cualquier nivel o tipo de amenaza debe ser respondido con una respuesta inmediata, contundente y sin restricciones geográficas", señaló el líder, según un comunicado difundido en su sitio web.

Khamenei también instó a Washington a no lanzar nuevas ofensivas, en un momento de creciente especulación sobre un posible reinicio del conflicto en Medio Oriente. "Si los enemigos vuelven a lanzar ataques militares o terroristas, serán las fuerzas armadas de la República Islámica y la nación iraní quienes determinen el momento y las condiciones para ponerles fin", expresó.

Estas advertencias ocurren en medio de una escalada de tensión diplomática con Europa. El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, respondió este sábado al canciller alemán, Friedrich Merz, quien había calculado en más de 100.000 millones de euros el costo adicional que el conflicto ha generado a empresas y consumidores europeos por el encarecimiento de la energía.

"100.000 millones de euros no son nada comparados con el golpe devastador que las poderosas fuerzas armadas iraníes infligirán a quienes se atrevan a agredir a nuestra nación. Ya no habrá líneas rojas", escribió Araqchí en X. El canciller germano había formulado esas declaraciones desde Seúl, donde afirmó que Alemania busca una salida diplomática al conflicto iniciado el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos.

En la misma línea, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, cuestionó la preocupación europea por los costos energéticos: "Cuando aplaudían los crímenes de guerra, ¿acaso pensaban que sus consecuencias no les afectarían también a ustedes?", publicó en X.

Araqchí recordó además que, cuando Israel lanzó en junio de 2025 la guerra de los 12 días contra Irán, Merz celebró la ofensiva al señalar que los israelíes estaban haciendo "el trabajo sucio" de Europa.

En paralelo, la Guardia Revolucionaria iraní informó que un superpetrolero que transportaba más de dos millones de barriles de crudo sufrió una fuerte explosión tras chocar con una mina naval en el estrecho de Ormuz, con lo que ascendió a seis el número de buques con incidentes solo durante el viernes.

Según un comunicado difundido por la agencia Tasnim, el buque intentó salir del estrecho por una ruta meridional "no autorizada" sin atender las advertencias de radio de la Armada de la Guardia Revolucionaria, y "sufrió una fuerte explosión tras chocar con una mina y quedó ardiendo en llamas". Las fuerzas iraníes no especificaron la bandera del buque ni reportaron posibles víctimas.

En las últimas tres semanas, Irán ha contabilizado al menos 26 incidentes con embarcaciones en la zona, al menos 20 de ellos relacionados con minas navales. Teherán restringe el tránsito por Ormuz desde el inicio de la guerra, hace ocho meses, mientras Washington mantiene un cerco naval sobre los puertos iraníes y ha intensificado las sanciones. El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) afirmó el miércoles que el estrecho había sido despejado de minas, algo que Irán desmiente con cada nuevo incidente.

En el plano diplomático, los esfuerzos por retomar las conversaciones entre Teherán y Washington no avanzan. El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró el viernes que se mantiene el diálogo con Irán para poner fin al conflicto, luego de que medios como Axios y The New York Times informaran de que Washington y Tel Aviv coordinan una posible nueva ofensiva que incluiría ataques masivos contra dirigentes, instalaciones energéticas y nucleares e infraestructuras iraníes.

Una delegación catarí visitó Teherán el viernes —segunda vez en una semana— en un nuevo intento de impulsar una solución diplomática. La visita se produjo días después de que altos cargos de defensa de Pakistán, Arabia Saudí y Turquía —países miembros del Pacto de La Meca— se reunieran en la capital iraní con autoridades del gobierno persa para discutir sobre la guerra.