APUNTE.COM.DO.- LOS DOS LADOS DEL MOSTRADOR
Por Milton Olivo
El lunes en que doña Mercedes llegó a la alcaldía, llevaba tres reclamos escritos en una hoja: la basura de su calle, el parque sin luces y los filtrantes que se tapaban cada vez que llovía.
—Y hoy no me voy sin una respuesta —le anunció al vigilante.
En la sala de espera encontró a un entrenador que pedía ayuda para un torneo, una profesora que necesitaba materiales para sus clases de pintura y varios vecinos reclamando la reparación de una acera.
—Todos venimos a lo mismo —dijo Mercedes—. A que esta gente trabaje.
Cuando entraron al salón, el alcalde estaba reunido con la encargada de presupuesto. Sobre la mesa había facturas, solicitudes y una calculadora.
El alcalde invitó a los presentes a sentarse.