APUNTE.COM.DO.- Luiz Inácio Lula da Silva iniciará su cuarto mandato con el Partido Liberal (PL), la agrupación del ex presidente Jair Bolsonaro, como la mayor fuerza de oposición tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado. En ninguno de sus gobiernos previos el mandatario había tenido enfrente una bancada opositora de tal tamaño. Cuando los nuevos diputados federales y senadores tomen posesión en 2027, el presidente brasileño deberá negociar cada iniciativa y ceder cuotas de poder para lograr aprobarla.

En un balotaje histórico, Lula fue reelegido el domingo en la segunda vuelta con más del 51,7 % de los votos válidos frente al senador Flávio Bolsonaro, hijo de Jair. De esa manera revirtió el resultado de la primera vuelta del 4 de octubre, en la que su rival se impuso por 47,03 % a 45,16 %. Se trata de su cuarta victoria en las urnas, después de las de 2002, 2006 y 2022, y de su segundo mandato consecutivo.

La legislatura que comienza el 1 de febrero de 2027 contará con 121 diputados del PL de un total de 513, y con 28 senadores de 81. Esto representa más de veinte diputados y 13 senadores adicionales respecto a la composición actual. En el Senado, el partido obtuvo 19 de los 54 escaños en disputa, la cifra más alta que una sola formación ha alcanzado en una elección senatorial desde la Constitución de 1988, de acuerdo con datos de la propia cámara.

Frente a esos 121 diputados, la mayor bancada opositora del primer gobierno de Lula, la del Partido del Frente Liberal, contaba con 84 diputados en 2003. La del Partido de la Social Democracia Brasileña sumaba 66 en 2007, y la del propio PL rondaba el centenar en 2023.

Ni el PL ni la izquierda alcanzan la mayoría por sí solos, por lo que la definición queda en manos del Centrão. Este bloque de partidos de centro y centroderecha, que integra al Partido Social Democrático (PSD), Unión Brasil y Republicanos, reúne alrededor de 250 diputados y más de 30 senadores. Habitualmente respalda a los gobiernos a cambio de cargos y recursos públicos.

Carlos Pereira, politólogo de la Fundación Getúlio Vargas (FGV), institución académica y de investigación brasileña, advirtió a EFE que “el costo de la gobernabilidad será mayor que en cualquiera de sus anteriores mandatos”. A su juicio, construir una coalición mayoritaria dependerá del poder y los recursos que el Gobierno esté dispuesto a distribuir.

Lula se refirió al tema en su discurso del domingo. “No fui yo quien escogió el Congreso; fue el pueblo”, afirmó, y agregó que con esos legisladores intentará sacar adelante sus iniciativas. Gilberto Kassab, presidente del PSD, ofreció este lunes “una relación republicana” con el Gobierno.

Con el respaldo del Centrão, el PL llegaría a unos 370 diputados y superaría el umbral necesario para aprobar enmiendas constitucionales, que exige 308 votos en la Cámara y 49 en el Senado. La derecha podría reformar la Constitución sin contar con los votos del oficialismo.

El Congreso ya le había impuesto límites durante su tercer mandato. En junio de 2025, la Cámara anuló por 383 votos contra 98 un decreto que aumentaba el Impuesto sobre Operaciones Financieras, y el Senado lo ratificó en votación simbólica. Fue la primera vez desde 1992, bajo Fernando Collor, que el Legislativo derogaba una norma del Ejecutivo. Funcionarios del Gobierno aseguraban haberla pactado con los presidentes de ambas cámaras, Hugo Motta y Davi Alcolumbre.

En febrero de 2027 se elegirán las presidencias de las dos cámaras. Lula confía en que continúen Motta, de Republicanos, en Diputados, y Alcolumbre, de Unión Brasil, en el Senado, para mantener abierto el diálogo con la cúpula parlamentaria. Ambos se acercaron al Gobierno antes de los comicios y llegan a la votación con ese desgaste, frente a bancadas más inclinadas a la derecha.

Motta acumula apoyos entre partidos de centro y de izquierda para su reelección. Alcolumbre lo tiene más complicado, porque el PL presentará un candidato propio y una victoria suya podría poner en riesgo los proyectos del Gobierno en esa cámara.

El Gobierno tendrá además que conciliar las demandas de sus posibles aliados con el equilibrio fiscal. Buena parte del Centrão, que representa intereses empresariales y del mercado, defiende un ajuste severo que puede recortar los programas sociales y poner en duda las promesas de campaña de Lula.

Lula asumirá el 5 de enero de 2027, semanas antes de que el Senado elija a su presidente. El PL tiene 28 de los 81 senadores y la mayoría absoluta es de 41. Le faltan 13 votos, y el Centrão dispone de más de 30.