APUNTE.COM.DO.- Una lluvia de gran intensidad que se registró la tarde de este lunes en Guayaquil, la urbe más poblada de Ecuador, dejó cerca de medio centenar de sectores anegados, lo que motivó a las autoridades a suspender las clases del turno nocturno y a mantener una alerta ante una posible nueva tormenta durante la noche.
«Pedimos a las personas que solo salgan en caso de que sea extremadamente necesario y que eviten los traslados en vehículos hasta que la situación pueda normalizarse», declaró en rueda de prensa Álex Anchundia, gerente de la empresa de Gestión de Riesgos de la Alcaldía.
El funcionario indicó que 42 sectores de la ciudad quedaron inundados por la lluvia que cayó en poco tiempo, una intensidad que, según dijo, no fue posible anticipar.
En algunos barrios el agua superó la cintura de las personas que intentaban llegar a sus viviendas, y también se reportaron inundaciones en varias de las avenidas más transitadas, lo que colapsó el tráfico vehicular y generó demoras en la circulación del transporte público.
La Autoridad Aeroportuaria de Guayaquil informó, por su parte, que algunos vuelos que debían llegar a la ciudad fueron desviados de forma temporal por las condiciones meteorológicas, aunque la terminal aérea se mantenía operativa.
La ministra de Educación, Gilda Alcívar, señaló que se dispuso la salida anticipada de los estudiantes de la jornada vespertina y la suspensión de clases en el turno nocturno en determinados sectores afectados.
Las precipitaciones también causaron la caída de al menos tres árboles y de un muro que separaba a dos sectores del norte de la ciudad, aunque la Alcaldía precisó que esos incidentes no dejaron personas heridas.
Anchundia afirmó que una nueva tormenta eléctrica podría formarse durante la noche y que además se registraría marea alta en el río que rodea la ciudad, por lo que se mantendrá activa una alerta ante nuevas inundaciones.
A comienzos de septiembre, el Gobierno ecuatoriano declaró la alerta roja en todo el territorio ante la llegada del fenómeno de El Niño, y el presidente Daniel Noboa elevó a prioridad nacional el fortalecimiento de las acciones de prevención y preparación, con el objetivo, entre otros, de que se asignen los presupuestos requeridos por los ministerios.
De acuerdo con cifras de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR), alrededor de 1,3 millones de personas están expuestas a los efectos de El Niño en 17 de las 24 provincias del país.
Hasta el momento, las fuertes lluvias vinculadas a El Niño han dejado tres personas fallecidas y 30.486 afectadas en todo el país desde finales de agosto.