APUNTE.COM.DO.- El presidente de la Unión Demócrata Cristiana (UDC), Luis Acosta Moreta, conocido como Luis «El Gallo», solicitó este viernes que se apliquen medidas estrictas de seguridad en la frontera entre República Dominicana y Haití, con el fin de evitar la llegada masiva de refugiados a causa de los combates de la guerra civil que se registran en territorio haitiano.
A través de un comunicado, sostuvo que los enfrentamientos armados entre las pandillas y la fuerza de supresión de pandillas obligan a que República Dominicana mantenga la frontera en alerta máxima, para impedir que miles de personas intenten cruzar al país en busca de refugio.
Agregó que esos combates podrían extenderse hasta las proximidades de la frontera dominicana, por lo que los efectivos militares tienen el deber de mantener su nivel de alerta al máximo.
Indicó que el grave problema interno de Haití no debe afectar a República Dominicana, ni el territorio nacional debe ser utilizado para instalar campamentos de refugiados, centros de acopio militar o para trasladar a soldados heridos en combate.
«Con la guerra civil de baja intensidad de Haití hay que pensar en la necesaria defensa del territorio y la soberanía nacional, por lo que lo más sensato es que se mantenga un cordón de acero en la frontera y se impida el paso de refugiados. Además, hay que ampliar los programas de detención y deportación de haitianos indocumentados que se encuentran en el territorio nacional», expresó el presidente de la UDC.
Enfatizó que todo aquel que resida o permanezca en el país sin los documentos que acrediten su permanencia legal debe ser detenido y repatriado de inmediato.
Añadió que, bajo ninguna circunstancia ni por presión internacional, deben permitirse centros de refugiados en el país, ni que miembros de las fuerzas armadas participen en hechos que son responsabilidad de los haitianos y de los organismos internacionales.
Rechazó cualquier acción de las Naciones Unidas que pretenda trasladar a República Dominicana la responsabilidad de la ola de heridos, muertos, refugiados y destrucción que vive Haití, un país con el que, según su postura, el Estado dominicano no tiene nada que buscar del otro lado de la frontera.