APUNTE.COM.DO.- Un ventarrón que productores y autoridades agrícolas describieron como un pequeño tornado provocó daños considerables en plantaciones de banano y plátano en la provincia Valverde, donde las intensas lluvias de la tarde del miércoles afectaron cientos de tareas de cultivo y ponen en riesgo los ingresos de los agricultores de la zona.

El fenómeno se registró alrededor de las 5:00 de la tarde en el área agrícola de Palo Amarillo, cerca de Mao, y también golpeó parcelas en Hatillo Nuevo, Hierba de Guinea y otras comunidades productoras.

Uno de los casos más afectados es una finca de banano de exportación de 330 tareas perteneciente al productor Guarionex García, de las cuales unas 150 sufrieron daños por la fuerza de los vientos.

García señaló que la plantación estaba en producción y generaba ingresos semanales estimados en unos 10,000 dólares, por lo que las pérdidas representan un fuerte golpe económico para la actividad agrícola y para las personas que dependen de ella.

El productor calificó el impacto del fenómeno como devastador para parte de sus cultivos, que quedaron derribados tras el paso del ventarrón acompañado de intensas precipitaciones.

Técnicos del Ministerio de Agricultura se desplazaron a Palo Amarillo para inspeccionar las plantaciones afectadas y recabar información sobre las pérdidas, con el fin de determinar posibles medidas de asistencia a los productores.

Alfonso Antonio Rodríguez, director regional de Agricultura para el Cibao Noroeste, informó que el equipo realizó las evaluaciones junto con el director provincial, Ernesto Castellanos, y el encargado regional de Producción.

Rodríguez indicó que otra finca, propiedad del agricultor Arismendi Tolentino, sufrió daños severos en una plantación de unas 50 tareas de plátano, donde las pérdidas superaban el 90%, según la evaluación preliminar ofrecida por el funcionario.

El director regional explicó que las autoridades inspeccionaban las parcelas para establecer la magnitud de los daños y definir cómo el Ministerio de Agricultura podría apoyar a los productores afectados.

Los levantamientos serán fundamentales para cuantificar las pérdidas y conocer el alcance de los daños sobre la producción, los ingresos de los agricultores y la capacidad de recuperación de las fincas.

Los efectos de las precipitaciones no se limitaron a las plantaciones agrícolas. En el municipio de Mao, barrios y comunidades reportaron inundaciones como consecuencia de las lluvias que afectaron la región.

En Santiago, un informe preliminar de la Defensa Civil contabilizó al menos 150 viviendas afectadas por inundaciones en dos sectores durante la noche del miércoles: unas 100 en Hoya de Caimito y otras 50 en Francisco del Rosario Sánchez.

Las lluvias también anegaron importantes vías de la ciudad, entre ellas las avenidas 27 de Febrero, Estrella Sadhalá y Circunvalación Sur, lo que dificultó el tránsito vehicular.

Las precipitaciones se extendieron a otros municipios de la provincia de Santiago, incluidos Puñal, Licey al Medio, Baitoa, Tamboril, Navarrete, Villa González, San José de las Matas, Jánico y Sabana Iglesia.

En la avenida Circunvalación Sur, una mujer cayó en una alcantarilla destapada cuando intentaba cruzar durante el aguacero. Varias personas que transitaban por el lugar acudieron en su auxilio y lograron ayudarla.

El director regional de la Defensa Civil en Santiago, Francisco Arias, advirtió que algunas tapas de imbornales pueden ser desplazadas por la fuerza del agua, aunque también existe el problema de la sustracción de estas estructuras.

Arias recomendó a la población evitar cruzar calles inundadas y charcos sin comprobar previamente las condiciones del terreno, debido a que el agua puede ocultar alcantarillas abiertas y otros obstáculos.

El funcionario señaló, además, que los organismos de prevención mantienen el seguimiento a las condiciones meteorológicas y exhortó a las familias que residen en zonas vulnerables a permanecer atentas a las orientaciones oficiales.

Los daños agrícolas en Valverde y las inundaciones registradas en Mao y Santiago reflejan las distintas consecuencias de las precipitaciones en el Cibao, desde las pérdidas en cultivos comerciales hasta las afectaciones en viviendas, la movilidad y la seguridad de los ciudadanos.

Las inundaciones en Santiago también dejaron al descubierto los riesgos que representan las alcantarillas sin tapas, especialmente cuando el agua cubre los registros y dificulta que los peatones identifiquen los peligros en las vías públicas.