APUNTE.COM.DO.- Dos jornadas de protesta llevadas a cabo este lunes en las provincias Duarte y Hermanas Mirabal se desarrollaron con un amplio despliegue de agentes policiales y militares.

En San Francisco de Macorís se convocó un paro de labores de 48 horas para exigir agua potable, la reparación y pavimentación de calles, la construcción de aceras y contenes, y la terminación de obras comunitarias como el salón comunal Mamá Tingó, cuya edificación permanece paralizada desde hace dos años, al igual que otras obras viales que quedaron inconclusas.

José Mercado, representante del colectivo de grupos populares, afirmó que durante el primer día de huelga no hubo docencia en los centros educativos públicos ni privados de la provincia Duarte, el comercio se paralizó en un alto porcentaje y el transporte quedó suspendido por completo.

Mercado indicó que, mientras los comerciantes pagan facturas elevadas por el servicio eléctrico, reciben apagones que perjudican la conservación de los productos que necesitan refrigeración. Añadió que el sector transporte también se detuvo totalmente debido al alto precio del combustible.

Los manifestantes reclaman además la reconstrucción del mercado municipal, que un año después del incendio que lo afectó sigue entre escombros y basura. Mercado cuestionó que el Ayuntamiento cierre establecimientos de venta de alimentos por razones sanitarias mientras el mercado permanece en condiciones de insalubridad. A estas exigencias sumaron el alto costo de la vida.

Los convocantes expresaron que, aunque el llamado a la jornada fue pacífico, la ciudad fue militarizada, y sostuvieron que los recursos destinados al operativo de seguridad debieron emplearse para atender las demandas de las comunidades.

En tanto, la Coalición de Movimientos Populares de Salcedo mantuvo el llamado a paro por 48 horas en la provincia Hermanas Mirabal hasta que las autoridades ofrezcan respuestas concretas a las demandas de las comunidades. Esa jornada también se caracterizó por un amplio despliegue policial-militar, disparos, lanzamiento de bombas lacrimógenas y calles obstaculizadas en distintas poblaciones.

Héctor Bloise, vocero de la coalición, aseguró que la convocatoria ha recibido un amplio respaldo de la población y que cerca del 90 % de los establecimientos comerciales apoyó la huelga. También criticó la presencia de agentes policiales y militares en los barrios, donde se lanzaron bombas lacrimógenas en lugares donde residen niños, adultos mayores y personas con discapacidad, quienes necesitaron la ayuda de otros comunitarios.

“Estamos haciendo un llamado pacífico para que se nos escuche, para que pongan el ojo en la problemática”, expresó Bloise, tras exhortar a la población a permanecer en sus hogares y a los agentes a actuar con prudencia.

Entre las demandas figuran la construcción del puente de La Caoba, cuyo primer picazo se dio hace cinco años; la recogida de basura; el deterioro del sistema cloacal en la parte baja de Salcedo; el vertido de aguas residuales al río; y la paralización de los trabajos de la carretera de Palmarito, detenidos desde hace más de cuatro meses por una deuda con los contratistas.