APUNTE.COM.DO.- El Departamento de Parques de Nueva York empezó a utilizar un dispositivo que introduce monóxido de carbono en las madrigueras de ratas ubicadas en los alcorques de las aceras. El equipo, llamado BurrowRX, tiene como objetivo eliminar a los roedores sin emplear venenos que puedan perjudicar a aves, mascotas y, potencialmente, a niños.

El aparato canaliza el gas hacia los túneles subterráneos una vez que los operarios localizan y preparan las entradas de las madrigueras. Danny Hernandez, gerente administrativo de Parques y Recreación, declaró a The New York Times que las ratas “se sienten somnolientas y se quedan dormidas, permanentemente”. El método no busca ahuyentarlas: las asfixia dentro de sus refugios.

La máquina añade un aceite para que el monóxido de carbono, que de por sí es incoloro e inodoro, resulte visible. Esa señal permite a los operarios verificar por dónde se desplaza el gas.Varias ratas caminan sobre una acera cerca de bolsas negras de basura apiladas junto a una papelera

El BurrowRX se emplea en madrigueras de alcorques y no dentro de edificios. La intervención comienza con la limpieza del alcorque y la identificación de los orificios que llevan a los túneles. El personal puede cerrar algunas de esas entradas con espuma expansiva, grava y lana de acero antes de aplicar el gas en las restantes, con el fin de que llegue a la red subterránea.

El sistema se enfoca en las madrigueras que se forman alrededor de los árboles de las aceras, uno de los espacios donde las ratas hallan refugio. La ciudad ya había recurrido a tácticas parecidas mediante contratistas privados; ahora el Departamento de Parques suma esta herramienta a sus labores de control, según The New York Times.

La selección del gas se explica por los riesgos vinculados a los rodenticidas. Hernandez afirmó que el BurrowRX causa menos daños indirectos que el veneno, ya que evita que otros animales ingieran un roedor envenenado o entren en contacto con cebos tóxicos.

Los reportes al 311 no permiten calcular la población de ratas. Los avisos por roedores que recibe la línea municipal 311 ayudan a ubicar zonas con actividad, pero no equivalen a un conteo de animales ni demuestran por sí solos que la población haya bajado.

El indicador tiene limitaciones importantes. La aplicación para presentar denuncias por roedores estuvo fuera de servicio durante nueve meses entre 2025 y 2026; además, la disposición a comunicarse con el 311 no es la misma en todos los barrios.Un grupo de ratas recorre un suelo pavimentado con restos de comida dispersos

Los cambios en el flujo de información entre agencias municipales también complican las comparaciones entre años. Caroline Bragdon, directora de intervenciones barriales de los servicios de control de plagas del Departamento de Salud de Nueva York, considera más útil seguir el resultado de las inspecciones de inmuebles.

Tras el repunte de actividad registrado al concluir la pandemia, dijo que la proporción de propiedades que no superan las revisiones “está empezando a bajar”.

El Departamento de Salud realiza inspecciones en respuesta a denuncias y publica sus resultados en un mapa con códigos de colores, el Portal de Información sobre Ratas. El organismo también utiliza el llamado índice de ratas para evaluar indicios de actividad y las condiciones que favorecen la presencia de roedores en áreas determinadas.

El portal oficial de datos sobre ratones y ratas advierte que los roedores prosperan donde encuentran alimento, refugio y deficiencias en el mantenimiento de las propiedades.

La ciudad combina el control en alcorques con contenedores cerrados para la basura. El BurrowRX es una parte de una estrategia en la que participan varias agencias. Saneamiento busca reducir el acceso de los roedores a los desperdicios mediante contenedores cerrados; Salud inspecciona los lugares con señales de actividad, y Parques trata las madrigueras detectadas en los alcorques.

Desde hace casi dos años, los comercios y numerosos edificios residenciales deben depositar los residuos en contenedores con tapa, en lugar de dejar bolsas sueltas sobre la acera. El Departamento de Saneamiento atribuyó parte de la baja en los avisos a esa menor disponibilidad de comida procedente de la basura humana.

Parques creó equipos especializados para los alcorques de la ciudad.Un trabajador junta hojas con un rastrillo cerca de otros operarios frente a un edificio blanco rodeado de árboles

El Departamento de Parques formó equipos especializados para atender los avisos sobre ratas en alcorques. La administración municipal informó en 2025 que destinó financiación permanente para contratar a 12 empleados a tiempo completo, bajo la supervisión de exterminadores y un especialista forestal.

La iniciativa abarca unos 600.000 alcorques de la ciudad, según el anuncio oficial. La magnitud de la tarea sigue siendo amplia frente a la cantidad de puntos donde pueden formarse madrigueras.

“Nos llevaría 150 años llegar a cada alcorque de Nueva York”, afirmó el funcionario. El tamaño de la red de madrigueras y la dificultad de medir una población que cambia según el acceso a comida y refugio impiden establecer si la ciudad está ganando la disputa contra los roedores.

El exalcalde Eric Adams había definido a las ratas como el “enemigo público número uno” y, en 2023, creó un puesto específico para coordinar la respuesta municipal.