APUNTE.COM.DO.- La basura que botamos, el empleo que necesitamos
*Por Milton Olivo
Cada día, en nuestros hogares, comercios y barrios, desechamos materiales que podrían tener una segunda vida. Botellas plásticas, cartones, metales y otros residuos terminan mezclados con restos de comida, perdiendo valor y dificultando su aprovechamiento. Mientras tanto, muchas familias necesitan ingresos y numerosos jóvenes buscan una oportunidad para trabajar.
¿Cuántas oportunidades estamos tirando a la basura cada día?
Esta pregunta nos invita a mirar nuestros residuos de otra manera. Lo que desechamos puede convertirse en materia prima para una empresa, en mercancía para un centro de acopio y en una fuente de ingresos para quienes recogen, clasifican y transforman materiales. Para lograrlo necesitamos organización, educación y participación.
En Santo Domingo Este podemos construir esa cadena de oportunidades. Su primer eslabón está en cada hogar: separar los materiales reciclables de los demás residuos. Una botella limpia y un cartón seco tienen mejores posibilidades de aprovechamiento que esos mismos materiales mezclados con desperdicios de cocina.
Ese pequeño cambio facilita el trabajo de los recicladores y permite avanzar hacia una recolección separada. También ayuda a comprender que nuestra responsabilidad continúa después de sacar una funda a la calle. Respetar los horarios de recogida, evitar arrojar basura en los espacios públicos y cumplir con el pago del servicio son formas concretas de cuidar la ciudad que compartimos.
El siguiente eslabón son los centros de acopio. Estos pueden ofrecer oportunidades de emprendimiento mediante la recepción, clasificación, almacenamiento y venta de materiales a empresas compradoras. Para funcionar necesitan espacios adecuados, administración responsable, condiciones de seguridad y compradores estables. El reciclaje puede generar ingresos cuando existe una actividad bien organizada y conectada con el mercado.
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