APUNTE.COM.DO.- WASHINGTON.- El secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, se comprometió a hacer públicas las grabaciones de las cámaras corporales de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que participaron en el tiroteo registrado en El Bronx, Nueva York, una vez que el FBI y el Servicio de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) concluyan sus investigaciones.

En una entrevista en el programa Face the Nation, de CBS, transmitida el domingo, Mullin respaldó la actuación de los agentes federales y culpó al conductor herido, identificado como Óscar Belgal, de haber expuesto a su hijo de cinco años durante el operativo.

«Cuando concluya la investigación, divulgaremos toda la información», declaró el funcionario cuando se le preguntó cuándo se darían a conocer las imágenes de las cámaras corporales que llevaban los agentes.

La moderadora, Margaret Brennan, le recordó que los videos de seguridad difundidos por la Policía de Nueva York muestran a un hombre vestido de civil acercándose a un vehículo con un arma en la mano y rompiendo una de sus ventanas.

Brennan pidió aclarar lo sucedido durante el operativo y cuándo se conocerían las grabaciones de los agentes federales. Mullin respondió que el video disponible corresponde a una cámara instalada en un poste, que no capta audio ni otros ángulos donde se observa a varios agentes aproximándose al conductor.

El funcionario afirmó que los agentes conocían los antecedentes penales de Belgal y sabían que existía la posibilidad de que estuviera armado. También indicó que las autoridades habían intentado detenerlo el mes anterior, pero el hombre logró evadirlas.

Mullin enumeró entre sus antecedentes cuatro cargos de robo grave, dos de agresión grave, hurto grave, agresión menor, posesión de armas, posesión de bienes robados y dos cargos graves relacionados con drogas peligrosas. Además, le atribuyó vínculos con pandillas.

Aseguró que los agentes se acercaron al vehículo con sus identificaciones visibles y dieron órdenes legales para que el conductor saliera, actuando como otros equipos encubiertos de las fuerzas de seguridad.

«Decidió acelerar e intentar evadirlos de nuevo», sostuvo Mullin, quien agregó que los agentes habían tomado precauciones para evitar esa situación.

El secretario responsabilizó al conductor por la presencia del niño en medio del incidente y calificó su comportamiento de egoísta.

LOS AGENTES NO SABÍAN QUE HABÍA UN NIÑO EN EL AUTOMÓVIL

Brennan preguntó cómo era posible que los agentes, que llevaban tiempo vigilando al sospechoso y conocían sus antecedentes, no hubieran advertido que un menor viajaba en el vehículo.

Mullin reconoció que los funcionarios desconocían que el niño estaba dentro del automóvil.

«Conocíamos su rutina, pero no sabíamos que el niño de cinco años estaba en el vehículo», explicó. A continuación, insistió en que Belgal sí sabía que su hijo lo acompañaba y que, en su opinión, debió haber salido del automóvil para protegerlo cuando los agentes le dieron las órdenes.

El secretario afirmó que nunca habría puesto a sus propios hijos en una situación semejante.

CRÍTICAS AL ALCALDE DE NUEVA YORK

El secretario también cuestionó la reacción del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, quien había criticado el operativo federal.

Mullin comparó la respuesta del alcalde con la que dieron las autoridades locales al apuñalamiento de un agente de la Policía de Nueva York ocurrido una semana antes en el mismo vecindario. Afirmó que ni Mamdani ni la gobernadora Kathy Hochul habían ofrecido una rueda de prensa para denunciar ese ataque.

Brennan lo interrumpió para señalar que ambos funcionarios habían emitido un comunicado y visitado al policía en el hospital. Mullin reconoció la corrección, pero mantuvo sus críticas a la respuesta de las autoridades locales.

El funcionario sostuvo que Belgal nunca debió haber estado en libertad. Afirmó que las autoridades federales habían solicitado a la ciudad que se lo entregara cuando estuvo bajo su custodia y señaló que el hombre se encontraba en libertad condicional.

«Es un inmigrante ilegal. Nunca debió haber estado en la calle», dijo Mullin.