APUNTE.COM.DO.- El Aeropuerto Internacional Rey Khalid, en Riad, amaneció este lunes con una actividad aérea casi nula. Los ataques lanzados por los rebeldes hutíes de Yemen contra esa terminal, el segundo aeródromo más transitado de Arabia Saudita después del de Yeda, han causado 17 muertos, han vaciado el espacio aéreo de la capital saudita y han desencadenado una oleada de cancelaciones que afectó al 99,7 % de las operaciones del domingo y que podría llegar a cerca del 80 % de los vuelos previstos para este lunes.

La empresa de análisis aéreo Cirium calculó que en torno al 60 % de los vuelos programados en Riad no despegará a lo largo de la jornada. La plataforma de seguimiento FlightRadar24 elevó esa proyección al 78 % solo para el aeropuerto capitalino. En todo el reino, más de un tercio de los vuelos previstos para este lunes tampoco podría operar.

La Autoridad General de Aviación Civil de Arabia Saudita (GACA) prorrogó este lunes la suspensión de operaciones en el Rey Khalid para completar las verificaciones de seguridad después de que un proyectil impactara en la Terminal 4 el domingo. El organismo no estableció una fecha para reabrir el aeropuerto ni cuantificó el impacto total sobre el tráfico de pasajeros y de carga.

Las autoridades sauditas calificaron ese proyectil como de “origen desconocido” y señalaron que otro artefacto cayó cerca del Aeropuerto Internacional Rey Fahd, en Dammam, al este del país. El balance total de los últimos ataques asciende a 17 fallecidos y 300 heridos, de acuerdo con la GACA.

La secuencia de agresiones arrancó el viernes. El primer ataque reivindicado por los hutíes dejó 13 muertos y más de 300 heridos; el del domingo añadió una víctima fatal y alrededor de una docena de lesionados. El aeropuerto permaneció cerrado tras ese segundo golpe y no ha retomado sus operaciones.

El portavoz militar del movimiento hutí, Yahya Sarea, explicó desde Saná que la acción contra el aeródromo de la capital fue una operación en tres fases, iniciada en la noche del viernes, que provocó el “cierre total” del tráfico aéreo. Sarea también se atribuyó el ataque al aeropuerto de Dammam.

Los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, presentaron la escalada como una respuesta a la campaña de la coalición liderada por Riad en Yemen. El grupo acusa a esa alianza de haber ejecutado más de 2.000 bombardeos aéreos desde principios de septiembre, en apoyo a las tropas gubernamentales yemeníes que intentan recuperar la costa del mar Rojo y la capital, Saná.

La interrupción obligó a aerolíneas de todo el mundo a modificar sus operaciones. El grupo Lufthansa canceló todos sus vuelos a Riad hasta el 16 de octubre, mientras que Air France-KLM extendió la suspensión de sus servicios con la capital saudita hasta finales de mes, según recogió EFE. La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos instó el domingo a las aerolíneas de ese país a extremar la precaución al volar hacia o sobre Arabia Saudita.

Reuters describió la situación como una de las interrupciones más graves de la aviación civil saudita en años. La paralización superó el ámbito logístico y afectó la agenda diplomática y empresarial de la ciudad: la 25.ª edición del Congreso de Energía del Consejo Mundial del Petróleo (WPC), que se celebra estos días en Riad, recibió a menos asistentes de los previstos. Ejecutivos de ExxonMobil, TotalEnergies y BP, cuya presencia estaba confirmada, no pudieron llegar a la cita.