APUNTE.COM.DO.- La Marina Real de Marruecos habría vulnerado sin autorización las aguas españolas de Ceuta los pasados 30 y 31 de julio, en coincidencia con la entrada masiva de 70.000 inmigrantes por el paso de El Tarajal. De acuerdo con una información difundida este lunes por el diario El País y confirmada por el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, las incursiones navales estuvieron a punto de ocasionar una colisión entre un patrullero español y otro marroquí.
Fuentes conocedoras de los incidentes consultadas por este periódico sostuvieron que no se trató de un tránsito ni de una entrada accidental, sino de vulneraciones deliberadas y repetidas del mar territorial español. Defensa tiene constancia de que al menos una fragata y varias patrulleras de la Marina Real navegaron sin solicitar autorización.
En una conversación informal con periodistas durante la recepción por el Día de la Fiesta Nacional, Sánchez admitió esta información, pero no llegó a explicar por qué entraron esos buques marroquíes. El presidente se limitó a decir que fueron días muy intensos y muy difíciles y aseguró que hubo interlocución a alto nivel entre las fuerzas armadas de ambos países.
La entrada de los buques agravó el conflicto respecto a la llegada de civiles desarmados, que fueron movilizados mediante bulos difundidos en redes sociales y que sobrepasaron las capacidades operativas del enclave español en África durante horas.
Una de las incógnitas por despejar pasa por si aquellas maniobras estuvieron coordinadas con la avalancha migratoria, una hipótesis que apuntaría a la implicación del Estado marroquí en este último episodio. Defensa también ha evitado pronunciarse sobre este asunto. A día de hoy, solo ha trascendido un informe policial remitido a la Audiencia Nacional el pasado mes de septiembre que apuntaba a que agentes marroquíes planificaron y guiaron la entrada masiva de migrantes en Ceuta. Pese a ello, el Ministerio del Interior que lidera Fernando Grande Marlaska mantiene que todavía no hay pruebas que apunten a la autoría de Rabat.
A raíz de esta noticia, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, se preguntó este lunes si "hay alguien que dude que no hubo complicidad por parte de Marruecos y las autoridades marroquíes" y si "alguien piensa que 80.000 personas o buques de guerra pueden transitar libremente como lo hicieron sin que las autoridades marroquíes lo supieran y lo consintieran".
La reacción española incluyó un posterior despliegue de la Armada destinado a disuadir nuevas incursiones, y las maniobras de ambas marinas llegaron a situar a un patrullero español y a otro marroquí al borde de una colisión. Cabe recordar que la mayor instalación marítima marroquí es la base naval de Ksar Sghir, denominada Alcazarseguir durante el protectorado español. Está situada cerca del puerto de Tánger, en la zona más angosta del estrecho de Gibraltar.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ratificó que solicitó ayuda al Gobierno central días antes de la entrada masiva a Ceuta de migrantes procedentes de Marruecos a finales de julio, pero que el Ejecutivo no tomó las "medidas preventivas" que, a su juicio, eran necesarias para contener lo que calificó como una "invasión".
La instalación fue diseñada para acoger fragatas de las clases Sigma y Fremm. Su posición permite a Marruecos reforzar el control del tráfico marítimo del Estrecho e incrementar su capacidad operativa en la región.
En los últimos meses han trascendido varias informaciones que advirtieron que el país gobernado por Mohamed VI estaba manteniendo conversaciones con la Administración Trump para alojar buques estadounidenses en Ksar Sghir, posicionándose así como la principal alternativa a Rota.