APUNTE.COM.DO.- El eurodiputado y líder de Place Publique, Raphaël Glucksmann, será el candidato del Partido Socialista francés a la Presidencia en los comicios de 2027, luego de imponerse en las primarias de esa formación con el 66,17 % de los votos. La consulta interna buscaba presentar una opción alternativa tanto a la ultraderecha como a la izquierda de Jean-Luc Mélenchon.

La votación convocó a más de 120.000 militantes y simpatizantes y estaba prevista para el viernes y el sábado, pero se prolongó un día adicional debido a un ciberataque registrado al comienzo del proceso. En la primaria participaron el Partido Socialista y el micropartido de Glucksmann.

El primer secretario socialista, Olivier Faure, alcanzó el segundo lugar con el 14,5 %, un resultado muy distante del ganador, y decidió mantenerse al frente de la organización. Ségolène Royal, excandidata socialista a la Presidencia en 2007 y exministra, logró el 7 %, mientras que Emmanuel Maurel y Jérôme Guedj obtuvieron alrededor del 6 % cada uno.

Desde la sala parisina donde se celebró el resultado, Glucksmann resumió el significado de su victoria con una promesa de unidad electoral: “Este resultado dice algo potente: una izquierda fiel a sus valores puede unir, gobernar y ganar. Puede hablar de justicia, de ecología y de República sin renunciar a nada”.

Para los comicios del próximo año, el candidato socialista parte con una intención de voto cercana al 10 %, lo que lo coloca por detrás de Marine Le Pen, considerada la favorita para llegar al Palacio del Elíseo. También está por debajo del ex primer ministro Édouard Philippe y de Mélenchon, quien concentra cerca del 15 % y se perfila por ahora como el dirigente progresista con más opciones de alcanzar la segunda vuelta.

La primera ronda presidencial está fijada para el domingo 18 de abril de 2027 y la segunda se celebraría dos semanas después, el 2 de mayo. La candidatura de Glucksmann aspira a ocupar un espacio de centroizquierda distinto al macronismo y a La Francia Insumisa.

El eurodiputado se presentó como “el candidato de la izquierda democrática” y marcó diferencias con el proyecto de Mélenchon, aunque aclaró que su principal adversario es la ultraderecha. También descartó cualquier acuerdo con La Francia Insumisa, que boicoteó las primarias. La distancia con Mélenchon constituye uno de los ejes de su campaña, junto con la defensa de la integración europea y el respaldo a Ucrania frente a Moscú.

Cuando anunció en agosto su intención de competir por la Presidencia, Glucksmann se apartó de lo que denominó los círculos de la “política clásica”. Su perfil combina una postura reformista, más centrista que la tradición del Partido Socialista, con una campaña centrada en la transición ecológica y el progreso social.

El dirigente ganó notoriedad en las elecciones europeas de junio de 2024, cuando obtuvo cerca del 14 % de los votos y quedó tercero, muy cerca de la candidata macronista Valérie Hayer. Había sido elegido al Parlamento Europeo en 2019 y centró parte de su actividad en los derechos humanos, las denuncias sobre el genocidio uigur en China y la injerencia extranjera en las democracias occidentales.

Sus críticos lo consideran demasiado parisino y alejado de la vida cotidiana de los franceses. Ante esos cuestionamientos, Glucksmann recordó su trabajo en zonas de conflicto: “Mi mirada y mi visión del mundo no se forjaron en Davos o Washington, sino en lugares cuya desolación ni siquiera estoy seguro de que puedan imaginar”.

El antiguo periodista estuvo vinculado al inicio de su carrera con movimientos democráticos en Georgia y Ucrania. Entre 2009 y 2012 asesoró al expresidente georgiano Mikheil Saakashvili.

La candidatura también podría enfrentar competencia dentro del espacio socialdemócrata si el expresidente François Hollande decide postularse. El exjefe de Estado, que gobernó entre 2012 y 2017, no participó en las primarias y prevé anunciar su decisión en diciembre.

Glucksmann es pareja de la periodista de origen libanés Léa Salamé, uno de los rostros de la televisión francesa. Salamé dejó a finales de agosto la conducción del telediario de France 2 por razones de imparcialidad tras conocerse la postulación de su pareja; ambos tienen un hijo.