APUNTE.COM.DO.- Entre llantos y reclamos de justicia, familiares y conocidos sepultaron a Josnely Álvarez, una adolescente de 13 años cuyo cuerpo fue encontrado en las orillas del río Yaque del Norte, cerca de la toma de agua de Pontón, en Navarrete. La menor había sido reportada como desaparecida el domingo anterior.
El cuerpo fue velado por poco tiempo en su vivienda y después llevado al cementerio de Navarrete para su entierro.
El presidente de la República, Luis Abinader Corona, abordó el caso durante su visita a Santiago con motivo de su participación en la CEPAL. Allí manifestó que se trabaja para que estos casos sean llevados a la justicia y reciban el castigo correspondiente. “Es prioridad nuestra la seguridad ciudadana”, declaró.
El cadáver de la adolescente fue localizado alrededor de las 11:40 de la mañana del martes y recogido por las autoridades a las 2:38 de la tarde para ser trasladado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif).
Según la hipótesis que manejan la Policía y el Ministerio Público, el cuerpo de Josnely fue arrastrado por la corriente del río después de que la menor presuntamente se lanzara al agua tras ser atacada con un arma blanca por Edwin Reynaldo Rodríguez, quien sigue detenido por el caso.
En medio de cuestionamientos sobre las condiciones de cuidado y protección de la adolescente, su madre, Nelissa Álvarez, y su tía, Marielys Álvarez, con quien vivía la menor, la recordaron como una niña alegre a la que le gustaba bailar y compartir con los demás. “Ella era una niña alegre, le gustaba bailar y relajar, pero no se metía con nadie”, contó Nelissa, visiblemente afligida, mientras mostraba en su teléfono un video de su hija grabado para TikTok.
Marielys explicó que tener a Josnely en su casa durante el último año también representaba una ayuda para la familia, ya que la menor colaboraba con las tareas del hogar y mantenía una relación cercana con una prima un año menor que ella. “A ella le gustaba estar conmigo porque jugaba con mi niña de 12 años. Además, ella se interesaba en ayudarme con mis otros niños pequeños, siempre les daba de comer, los cuidaba; y todo con mucho amor”, sostuvo.
El lunes 5 de octubre, agentes de la Dirección Central de Investigación (Dicrim) allanaron la vivienda donde residía Edwin Reynaldo Rodríguez Cruz, detenido bajo investigación tras entregarse por voluntad propia por su implicación en la violación de dos menores que terminó con la muerte de Josnely Álvarez.
Tras el allanamiento, la casa de Rodríguez Cruz permanece con la puerta a medio abrir y un colchón en el piso, visible desde el exterior. La vivienda, de construcción media, está ubicada en una zona tranquila con varias casas. Vecinos del entorno señalaron que Rodríguez Cruz vivía solo y no solía participar en la comunidad.
De acuerdo con las declaraciones de un vecino identificado como Pedro Celestino Díaz, el joven había sido acusado anteriormente de abusar sexualmente de una mujer en Santo Domingo hace aproximadamente cinco años. También mencionó el caso de una señora que vivía justo al lado de su casa y que vendió su vivienda y se mudó después de lo ocurrido, sin que él fuera procesado por las autoridades. Otro de los episodios en los que presuntamente estuvo involucrado fue un tiroteo contra la casa del alcalde de Villa Bisonó (Navarrete), Genrry Noel Peralta, ocurrido en noviembre del año pasado, en el que solo tres individuos se entregaron como responsables.
Según el relato de la menor de 16 años que logró escapar y que narró los hechos a Marielys Álvarez, tía de Josnely, ambas se trasladaban hacia Navarrete desde la provincia de Puerto Plata y abordaron la motocicleta de Rodríguez Cruz en una gasolinera, de acuerdo con imágenes captadas por una cámara de seguridad. Las jóvenes le habrían ofrecido 200 pesos al acusado para que las acercara a su casa en Navarrete, ya que él afirmó ser motoconcho. La menor explicó que primero irían a comprar unos “pica pollos” y luego a la casa de Josnely, pero Rodríguez Cruz se desvió del camino y terminó cerca del río, donde abusó de ambas.
De acuerdo con la menor, tras abusar de ellas Rodríguez Cruz les ordenó ponerse de espaldas, momento que ella aprovechó para escapar y esconderse para luego salir a pedir ayuda. Desde donde estaba, la joven pudo ver cuando el acusado arrastraba a Josnely Cruz, pero después la perdió de vista.