APUNTE.COM.DO.- Familiares de los jóvenes que, según denuncian, fueron reclutados bajo engaño para combatir en la guerra entre Rusia y Ucrania rechazaron la versión del embajador ruso en República Dominicana, Alexey Victorovich, quien afirmó que solo se han recibido correos sin fundamento. Los denunciantes aseguraron que entregaron documentación formal y que las víctimas habrían viajado con un supuesto contrato de trabajo técnico como soldadores, pero terminaron en trincheras en el frente de combate.
«Es una red de delincuentes que lo único que está haciendo es hacerse de dinero a costa de estas personas», afirmaron los familiares.
Para sustentar su denuncia sobre las condiciones en que se encuentran los jóvenes en un campamento militar, una de las madres citó las palabras de su hijo durante su participación en el programa El Día. «Me tienen como un esclavo aquí», le habría dicho. Los familiares denunciaron que los jóvenes reciben alimentación precaria y permanecen bajo vigilancia, en lo que califican como un trato inhumano.
Los afectados también alegaron inacción de las autoridades dominicanas y manifestaron frustración por la falta de acompañamiento. Indicaron que defensores de derechos humanos han agotado los canales diplomáticos, pero que desde el Estado dominicano no se han realizado los trámites con la celeridad que requiere el caso. «Lamentablemente desde el Estado dominicano no se han hecho los trámites que debieron haberse hecho hace ya un tiempo», expresaron.
Voceros del comité de familiares aseguraron que los afectados «sobrepasan los 50 jóvenes de Haina», lo que evidenciaría una operación de reclutamiento masiva bajo falsas promesas laborales. Reiteraron que entregaron un listado documentado a la embajada rusa desde el 24 de agosto, desmintiendo la alegada falta de información oficial, y señalaron que la Cancillería también recibió los documentos para canalizar el retorno de los ciudadanos.
Finalmente, pidieron una intervención estatal urgente para lograr el rescate de sus parientes, a quienes —aseguran— se les hizo firmar contratos en idioma ruso sin traducción, bajo la promesa de empleos técnicos que luego derivaron en labores militares.