APUNTE.COM.DO.- La ropa que elegimos puede expresar gustos, estados de ánimo o la imagen que queremos proyectar. Por eso, vestir de negro, blanco o azul puede llamar la atención y dar lugar a distintas interpretaciones, aunque el color por sí solo no permite definir la personalidad de nadie.

El negro suele asociarse con elegancia, sobriedad y formalidad. También se utiliza en momentos de duelo y en ocasiones que requieren una apariencia seria. Sin embargo, muchas personas lo escogen simplemente porque combina con facilidad o porque es su color favorito.

El blanco evoca, en distintos contextos, limpieza y sencillez. También se relaciona con ceremonias y celebraciones, aunque su significado cambia según las costumbres de cada sociedad. El azul, por su parte, se vincula con frecuencia con el cielo, el agua y sensaciones de calma, pero no transmite lo mismo para todo el mundo.

Una investigación sobre asociaciones entre colores encontró coincidencias en algunos significados, como la relación entre el blanco y la pureza, y también diferencias según el idioma y la cultura. Fuente: PubMed, Journal of Experimental Psychology: General.

La vestimenta, además, funciona como una forma de comunicación social: puede influir en la primera impresión que los demás se forman de una persona. Pero esa impresión también depende del diseño, la ocasión, las normas culturales y la interpretación de quien observa. Fuente: Textile & Leather Review.

Por eso, decir que alguien viste de negro, blanco o azul “no lo hace al azar” puede abrir una reflexión interesante, pero no debe tomarse como una regla. Detrás de una elección puede haber una intención, una costumbre, comodidad o, sencillamente, preferencia personal.

Comentario de Ramiro Estrella, periodista y abogado, director ejecutivo de Apunte.com.do:
“Los colores pueden ayudar a expresar cómo queremos presentarnos ante los demás, pero no cuentan toda nuestra historia. Para conocer a una persona hacen falta sus palabras, sus acciones y el contexto; una camisa, por sí sola, no basta”.